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Con el éxito alcanzado con Windows 8, y la positiva recepción de Windows 8.1 (a lanzarse este octubre, como actualización gratuita para actuales dueños de la más reciente versión del sistema operativo de Microsoft), poco hemos sabido del “otro” sistema operativo lanzado en simultáneo con Windows 8 por la compañía, Windows RT.

Windows RT fue lanzado con la idea de trabajar en ultrabooks / laptops híbridas y tablets de bajo rendimiento y bajo consumo. Es decir, como una manera de competir contra las tablets; un sistema operativo optimizado para dispositivos móviles con procesadores ARM de bajo consumo y ponerlos a un atractivo precio para competir directamente contra tablets con Android y el iPad.

¿El dispositivo más conocido? El Microsoft Surface que, hasta ahora, no ha sido lanzado localmente, pese a estar cercanos al primer aniversario del dispositivo. Y si juzgamos a Windows RT a través de las ventas estimadas, el Surface ha sido todo un fracaso.

El problema, reside no tanto en el hardware – muy similar a tablets con Android ofrecidas el año pasado – sino a las enormes limitaciones de Windows RT. Si bien el sistema operativo cuenta con el nombre de Windows, se trata de una versión sumamente restringida comparada con Windows 8. Si por un lado contamos con una versión de Office (no totalmente adaptada a dispositivos móviles, por cierto), por otro lado perdemos compatibilidad con toda aplicación disponible para versiones anteriores de Windows. Así es, quizás la ventaja competitiva más grande de Windows – su amplia variedad de software gracias a la gran cantidad de años que lleva en el mercado – desaparece por completo con Windows RT, que sólo tiene acceso a aplicaciones de Windows Store.

 

A esto, podemos sumarle un bajo rendimiento (Windows nunca ha sido un sistema operativo que podamos considerar como ligero) en tareas sencillas como saltar entre aplicaciones, o incluso abrirlas; una duración de batería por debajo del promedio o, cuando menos, por debajo de lo que esperamos en tablets con Android / iOS; poca variedad de aplicaciones disponible y lo que nos queda, es un dispositivo que no ofrece ninguna ventaja frente a la competencia. Un sistema operativo mediocre, que no puede aprovechar adecuadamente al hardware disponible.

Afortunadamente, evitar tablets con Windows RT es bastante sencillo. Aparte de un modelo lanzado por Asus (empresa que hace poco abandonó por completo a la plataforma RT), otro por Dell, y el mismo Surface de Microsoft, el resto de fabricantes ha preferido ignorar a este sistema operativo móvil por las limitaciones mencionadas. Cualquier ventaja que podría ofrecer la plataforma Windows, queda anulada cuando caemos en cuenta que su gran fortaleza – compatibilidad de apps – queda fuera de juego.

 

 

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Conclusiones

Queda claro, entonces, que un dispositivo portátil con Windows RT es una pésima idea: obtenemos portabilidad, pero perdemos cualquier ventaja que podríamos obtener con Windows – salvo Microsoft Office.

Si realmente necesitan una versión de Office completa, la mejor opción sigue siendo optar por una laptop tradicional, o bien pagar el costo extra de una tablet con Windows 8 o Windows 8.1. Teniendo en cuenta el genial incremento en duración de batería que ofrece Haswell – la cuarta generación de procesadores de Intel, lanzado este año – una de las ventajas que estaba reservada exclusivamente para tablets en los últimos años llega también a ultraportátiles y tablets con poder de procesamiento comparable al de una laptop, dejando sólo al peso y tamaño de los dispositivos como un punto en contra contra tablets.

Si, por otro lado, no dependen de Office – teniendo en cuenta que existen ya excelentes alternativas en la nube como iCloud, Google Drive, o Quip – un iPad, o incluso una tablet con Android, siguen siendo la mejor alternativa portátil, debido a que siguen ofreciendo la mejor experiencia con apps y la web, mejor duración de batería, variedad de dispositivos en tamaños o precios y, sobre todo, son dispositivos que se adaptan fácilmente a nuestras necesidades.

  • tinchete

    creer que windows 8 le fue “bien” es ser bastante optimista.
    microsoft ya está totalmente devastado… y como no puede mejorar ningún desarrollo propio. ahora se está encargando de comprar el éxito de los demás (como hizo con Hotmail, Skype o Nokia) el cuál es claro síntoma de manotazo de ahogado…
    siento un poco de pena por la poca gente “fiel” que sigue creyendo que microsoft puede llegar a resurgir desde sus cenizas con un producto milagroso.

    • ¿me parece o lo disfrutas?

      Me parece que no tienes un problema con Microsoft, me parece que es un síntoma. 🙂

      -haters everywhere-

  • Lamentablemente las tablets todavía no pueden manejar Office al 100%, por lo que al menos yo, no puedo arriesgarme a salir en modo “oficinal movil” solo con la tablet. Ultrabooks corazón

  • Ultrabooks son una genial alternativa, ya que para muchos casos – sobre todo los que tienen que ver con el mundo empresarial – una configuración como las ultrabooks (teclado, pantalla, trackpad) es la mejor para este tipo de trabajos. Sobre todo los modelos de este año, que por fin resuelven uno de los más grandes problemas con este tipo de dispositivos: la duración de bateria.