El día de ayer Microsoft anunció a la Surface Go, al muy esperado sucesor de su Surface 3. Desde hace unos tres años, aproximadamente, Microsoft ha centrado sus esfuerzos en dispositivos “high end”, de gama alta, como la Surface Book o la Surface Pro; dispositivos poderosos, de más de $1,000, que se ofrecían como la “mejor experiencia” de Windows. Y lo han cumplido, mostrándonos que Microsoft sí sabe hacer hardware de calidad.De lado quedó, sin embargo, lo que Microsoft había planteado inicialmente como una competencia a los iPads; la línea Surface de bajo costo, como la Surface 3. Dispositivos que estaban por debajo de los $500, que sacrificaban en potencia, tamaño de pantalla, pero que nos ofrecían la experiencia completa de Windows, en lugar de una limitada interfaz de tablet.

El problema, es que el entorno ha cambiado muchísimo. En el pasado, la Surface 3 sonaba como una alternativa viable porque el iPad corría una versión de iOS muy similar a la del iPhone, incluyendo las mismas limitaciones de no poder correr más de una app en simultáneo. Desde entonces, Apple ha ido mejorando a iOS significativamente. Tanto, que hace un par de años hice el experimento de trabajar exclusivamente en un iPad Pro con iOS 10, y la experiencia fue reveladora: trabajar en iOS era, en algunos casos, incluso hasta más productivo que trabajar en Windows o MacOS. De esto hablo en detalle en este reciente podcast, pues sí, sigo usando mi iPad Pro para gran parte del trabajo que hago a diario:

Es el iPad Pro (y iPad 2018) mejor que una Laptop? (PODCAST)

 

Ahora que el iPad ha mejorado tanto, superando a PCs y Macs para algunas funciones, la existencia de la Surface Go, una tablet de $399 con un procesador Intel de gama baja y con Windows 10, que no es exactamente el sistema operativo ideal para pantallas táctiles, realmente entra en cuestionamiento. Las Surface regulares tienen todo un verdadero raison d’etre, así como Google fabrica sus Pixel Phones: sirven de ejemplo para el resto de fabricantes sobre lo que un buen dispositivo con Windows, debería ser. Rápidos, con buen teclado, y con la comodidad de tener una pantalla táctil para cuando lo necesitemos. Es un dispositivo versátil para un sistema operativo que quiere serlo todo.Pero una Surface Go? Sobre todo en el modelo base, con sólo 4 GBs de RAM, almacenamiento eMMC de 64 GBs y el procesador Pentium Gold no es, precisamente, un dispositivo poderoso. Sobre todo si lo comparamos con el más capaz iPad de este año que empieza en $329 y ofrece un sistema operativo mucho más optimizado, un rico ecosistema con mllones de apps compatibles, entre otras cosas.Microsoft está tratando de darnos a la Surface Go como una “PC Completa” por tan sólo $399. Pero cabe señalar que para hacerla funcionar más que una simple tablet, necesitamos comprar el type cover, por $99.El problema es que una vez que llegamos al rango de $499 (Surface Go + Type Cover), es muy fácil encontrar laptops con características superiores que correrán Windows 10 mejor. O Chromebooks a menor precio que serán más portátiles. O, por supuesto, un iPad.

 

 

El problema, es que el producto no logra ofrecer ningún beneficio aparente sobre otros productos existentes. Apple tiene al mercado de tablets dominado gracias a un excelente sistema operativo, con millones de apps disponibles, en hardware veloz y a buen precio. Y el mercado está inundado de laptops baratas que corren Windows 10 bastante bien. Existe una razón por la cual Microsoft abandonó el mercado de tablets / híbridos baratos hace 3 años, para centrarse en dispositivos de gama alta. Y esa razón, en lugar de variar, ha aumentado. Honestamente, hasta ahora no entiendo por qué, específicamente, es que Microsoft ha lanzado la Surface Go.