Debido a que la población de Japón está compuesta, mayormente, de adultos y ancianos, es lógico que las mentes brillantes de ese país dedicaran su tiempo a facilitar y crear comodidades para las personas de la tercera edad. Introduciendo a RI-MAN, un robot vidente, oyente, y “oliente”, que puede cargar humanos, y está diseñado para cuidar de los ancianos. Este robot de 100 kilos y metro sesenta, puede cargar, de momento, un muñeco con forma humana de 12 kilos. Se espera que en los próximos 5 años, el peso máximo alcance los 70.

Aparte de tener la habilidad de ver y oír, RI-MAN puede distinguir entre ocho tipos diferentes de olor, y puede determinar de donde proviene la voz, además de tener la capacidad de seguir, con la vista, la cara humana.

“En el futuro, nos gustaría desarrollar la capacidad de detectar la condición de la salud humana a través de su respiración”, dijo Toshiharu Mukai, uno de los investigadores.

En Japón, la tasa de crecimiento poblacional está en declive, desde el 2005, marcando este año como la primera vez, desde la Segunda Guerra Mundial.