Un vistazo detrás de la tecnología que permite cargar nuestros teléfonos, sin conectarlos

Screenshot 2014 05 27 11 38 26

Imaginen esto: en lugar de buscar en la oscuridad, a tientas, el bendito cable conector para por fin poner a cargar nuestro teléfono, en lugar de tener que calatear nuestro teléfono de su case, simplemente lo colocamos encima de una superficie plana (como los parlantes de arriba, o la mesa de noche) y automágicamente, el dispositivo empieza a cargar.

Esto es tecnología que existe ahora, y se llama Wireless Charging, o Recarga Inductiva.

La tecnología ha estado con nosotros desde hace buen tiempo. De hecho, teléfonos como el Palm Pre contaba con accesorios para permitir este tipo de recarga en el 2009. La tecnología continuaría siendo adoptada tímidamente por algunos fabricantes como Nokia con el Lumia 820 y 920.

Pero la recarga inalámbrica empezó a popularizarse una vez que se oficializó el actual standard, el Qi Wireless Charging.

Cómo funciona?

Screenshot 2014 05 27 11 56 22

La base detrás de la carga inalámbrica es realmente sorprendente, pero a la vez, sencilla. Se trata de una carga inductiva electromagnética. Los dispositivos tienen que estar simplemente en contacto, para que la energía (recarga) se transfiera de un lado a otro.

Para que ello suceda, tenemos a dos bobinas, una en la superficie que actúa como cargador, y una en el teléfono. Este tipo de carga utiliza un campo electromagnético de corta distancia. La base debe estar haciendo contacto con el teléfono, para que ocurra la transferencia energética

Qi logo

Qi Inductive Power Standard

La recarga energética inalámbrica tuvo un lento inicio debido a que no existía un standard definido; es decir, existían diversas tecnologías, incompatibles entre sí, que permitían la recarga inalámbrica. Pero nadie podía asegurarnos que el siguiente modelo de teléfono que compráramos, o la siguiente estación de carga, fuese compatible.

Finalmente, sería el standard Qi (pronunciado “Chi”) el elegido, debido a la popularidad con la que ya contaba el standard. Sí, esto significa que por fin podemos comprar una estación base de una marca, y usarla con cualquier otro dispositivos que ofrezca soporte para esta tecnología.

Y ahora que tenemos un standard, quizás sea cuestión de tiempo para que empecemos a ver hotspots en cafés que utilizan la tecnología. Se imaginan simplemente dejar el teléfono encima de una superficie designada en la mesa, y que nuestro teléfono vaya cargando mientras nos tomamos un café?

 

 

 

Ventajas

  • Mucho más práctico que conectar el teléfono, es simplemente dejarlo encima de una superficie y dejar que cargue
  • Menos daño al dispositivo, al no tener que estar interactuando constantemente con un cable y conector
  • Al no tener cables, y de popularizarse la tecnología, podríamos, en un futuro, tener lugares que implementen la tecnología y nos permitan cargar nuestros dispositivos en lugares públicos.
  • Nueva era de gadgets: imaginen un sistema de sonido con Qi / NFC. Apenas dejamos al dispositivo encima del equipo de sonido, éste no sólo empieza a cargar, sino que con NFC inicia Bluetooth y la conexión entre dispositivos y empieza a transmitir nuestra música. Práctico, no?

Desventajas

  • Se calienta demasiado para transmitir energía
  • La carga demora más (en mis pruebas, casi el doble)
  • Aún son pocos los dispositivos que lo utilizan.
  • Aumenta el costo en dispositivos

 

 

Cómo empezar a utilizarlo?

Todavía son pocos los teléfonos que incorporan la tecnología. Sin embargo, podemos encontrarlo como un extra , ya sea con paneles traseros nuevos (como con el Galaxy S5), o con la cubierta, como ocurre con el LG G3. Incluso una rápida búsqueda por Amazon nos devuelve una buena cantidad de resultados con posibles reemplazos de cases o cases externos (incluyendo uno para el iPhone) que permiten el uso de esta tecnología.

Lo importante, entonces, es contar con dos cosas: