Con todas las noticias que han rodeado al Gran Colisionador de Hadrones (Large Hadron Collider = LHC), el más grande acelerador de partículas existente (más sobre eso, en un futuro artículo), seguro que la pregunta que todo el mundo se hizo, después del “qué demonios es el LHC?” y “para qué sirve un acelerador de partículas”, probablemente de manera subconsciente, fue “qué pasa si meto mi cabezota ahí?”.

Curiosamente, tenemos una respuesta a ello. Aquí la historia de Anatoli Bugorski:

Anatoli-Bugorski Bugorski, un investigador de 3 años en el Instituto para Física de High Energy en Protvino, estaba revisando un pedazo del equipo acelerador que había fallado – al igual que, aparentemente, varios mecanismos de seguridad. Inclinándose sobre el equipo, Bugorski metió la cabeza en el espacio por donde el rayo pasa entre una parte del tubo acelerador al siguiente, y vió un resplandor más brillante que mil soles. No sintió dolor.

Por lo que sabemos de la radiación, 500 a 600 rads es suficiente para matar a una persona (aunque no conocemos a nadie más que haya sido expuesto a la radiación de la misma manera: en forma de un rayo de protones que se mueve a la velocidad del sonido). El rayo de protón que entró al cráneo de Bugorski, tenía alrededor de 200,000 rads, y cuando salió, luego de colisionar con su cabeza, medía 300,000 rads.

Con el lado izquierdo de su cara hinchado e irreconocible, Bugorski fue llevado a una clínica en Moscú, para que los doctores pudiesen observar su esperada muerte en las siguientes 2 a 3 semanas.

 

En los siguientes días, la piel de la parte trasera de su cabeza y en su cara empezó a pelarse para revelar el camino que el rayo había cubierto, atravesando la piel, el cráneo, y tejido cerebral. El interior de su cabeza continuó quemándose; los nervios en el lado izquierdo de su cara desaparecieron por completo en 2 años, paralizando ese lado de su cara.

Y sin embargo, no sólo Bugorski sobrevivió, sino que pudo continuar su vida normal, incluso continuar ejerciendo como científico. Por la primera docena de años, la única evidencia de que algo había ido neurológicamente mal, eran pequeños ataques; en los últimos años, Bugorski tuvo 6 grandes ataques. El lado izquierdo, 19 años después había permanecido igual, congelado en el tiempo; el derecho, envejeció normalmente.

artículo original en Wired

via Neatorama

  • Con esa historia ahora debe ser el héroe de todos sus nietos

  • Bueno, no es esa exactamente la pregunta que me hice (lo de meter la cabeza en un acelerador de partículas xDDD), pero es un buen punto y una historia bastante buena (aunque un tanto bizarra jajajajaja). Buen consejo: no meter cabeza en lugar que no importa jajajajajaja xD

  • Christian

    siempre lo he dicho, meter la cabeza en un acelerador de particulas es perjudicial para la salud, en todo caso, si kieren meter la cabeza en su acelerador personal, seria bueno ke lo apaguen primero…
    😀

  • Conque no envejece la piel Laura Bozo No mas jaladas encontrado la solucion XD

  • huuuu..
    lo comprendo,se lo que va a pasar en el 2009,y lo lamento mucho; adios.-

  • Aquí lo extraño es que una parte de su cara seguía joven (parte afectada por el rayo acelerador de partículas) y la parte derecha seguía envejeciendo normalmente, pero mi pregunta es, Haci como su parte izquierda no envejecía haci también no envejecía su cerebro y haci como envejecía la derecha sus neuronas se iban deteriorando? la respuesta tal vez es sencilla si atravesó su cerebro y su cara el mismo efecto de la cara tal vez también ocurre en su cerebro.