Probando Linux Mint 8 – Primeras Impresiones.

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Hace tiempo que no usaba Linux más que unas cuantas horas a la semana. Si bien todavía tengo siempre la última versión de Ubuntu instalada en una u otra PC, y usualmente como máquina virtual para probar uno que otro programa que aparece, nunca me atrajo lo suficiente como para despegarme de Mac OS X, o incluso ahora de Windows 7. Quizás era la falta de aplicaciones que necesitaba, o porque no encontraba una distro que tuviera un aspecto que me terminara de convencer (y sí, soy demasiado flojo como para personalizarlo demasiado)

Sin embargo, hace unos días, decidí probar Linux Mint 8 (Helena), una distribución de Linux que utiliza Ubuntu 9.10 como base, y debo admitir que he quedado encantado con este release.

Para empezar, tenemos las características de Ubuntu que ya conocemos, como facilidad de uso, gran compatibilidad con hardware, y buena cantidad de software. Pero lo que Linux Mint añade, principalmente, todos los componentes que en la edición por defecto de Ubuntu no se encuentran (como soporte para Flash, Mp3, Divx, etc).

Lo más relevante, sin emargo, es que Mint es un cambio de look que deja de lado todas las tonalidades marrones de Ubuntu por una más elegante combinación de verde / negro que se ve simplemente genial

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Si están familiarizados con Ubuntu, sepan que Linux Mint opta por cambiar los dos paneles típicos (inferior / superior) por un más tradicional panel inferior, donde podemos encontrar todas las opciones de configuración y aplicaciones:

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El primer vistazo del Menú nos da una selección con nuestras aplicaciones favoritas, y clickeando en “All Aplications”, veremos todas las instaladas, con un muy útil filtro para escribir el nombre de la aplicación y lanzarla de inmediato. Todas las opciones de configuración y demás se encuentran bajo “Control Center”, haciendo que acceder a las opciones de sistema sea algo más sencillo:

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Y así como Ubuntu 9.10 trajo un renovado “Software Center”, Linux Mint toma el mismo concepto, y añade cosas útiles como rankings de aplicaciones, popularidad, y fotografías. Esto ayuda bastante a la hora de elegir qué programa instalar; en Ubuntu, obtenemos sólo el nombre del programa, una pequeña descripción, la opción de instalarlo, y el website. Con Linux Mint, podremos ver reseñas, un puntaje promedio, y, pues, darnos una idea de si el programa vale o no la pena.

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Tenemos también una sección de “Aplicaciones Destacadas”, o Featured Applications, donde se muestran aplicaciones que podrían ser de utilidad.

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En cuanto a efectos gráficos vía Compiz, Mint también nos deja configurarlos por defecto, sin tener que bajar paquetes extra o modificar nada más.

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Firefox, por otro lado, viene con la mayoría de plugins necesarios ya instalados, lo que significa que no verán mensajes de “Tienes que instalar este plugin para ver YouTube”, o cosas similares. Basta con abrir Firefox, y tendrán acceso y compatibilidad inmediata con todas las páginas de la web.

 

Mint 8 es una genial distribución para aquellos que quieren probar Linux por primera vez.

 

Como lo mencioné al inicio, ya no uso Ubuntu o cualquier otra distro como sistema operativo principal simplemente porque existen aplicaciones que necesito que no están disponibles y, bueno, siempre he considerado la facilidad de uso para realizar las tareas lo más rápido posible  un factor importante, y en ese sentido OS X me sigue pareciendo superior.

Sin embargo, Linux Mint me ha encantado justamente porque implementa suficientes cambios para facilitar incluso más toda la “experiencia Linux”, haciéndolo incluso más amigable para novatos como yo.  Claro, Mint es básicamente “Ubuntu con tweaks”, lo que significa que con una instalación de Ubuntu, tras personalizarla, conseguiríamos los mismos beneficios que Mint. Pero la belleza de Mint está en que no tenemos que hacerlo.

Linux Mint no es una revolución, pero esos pequeños cambios en la interfaz, ese nuevo look, y esos extras que instala por defecto, hacen que toda la experiencia, sea realmente placentera. Así que si están interesados en probar otro sistema operativo, o se han aburrido de Windows u OS X, o sencillamente quieren por fin entrar en el mundo de Linux, no hay manera más amigable y vistoza, que Linux Mint 8

Descargar Linux Mint 8

 

Quieren Probar Linux Mint 8 sin instalarlo?

No se olviden que hace unos días publicamos un tutorial sobre máquinas virtuales. Basta con descargar Linux Mint 8, correrlo desde la máquina virtual, y podrán experimentar y jugar con el OS, sin tener que crear particiones, ni nada por el estilo!