backwards+running

Un estudio de la Universidad de  Stellenbosch parece confirmar que correr hacia atrás es más efectivo para quemar las grasas que correr hacía adelante.  Ya que cuando corremos hacía atrás estamos usando músculos del cuerpo que nunca usamos.

Esta forma de correr se denomina Backward Running, y se ha popularizado en Italia y Austria, llegando hasta Estados Unidos. Según los estudios realizados, correr hacía atrás quema hasta en un 50% más de calorías que correr hacia adelante. También se ha descubierto que correr hacia atrás hace que mejore nuestro equilibrio y mejora ciertas lesiones que sufrimos ya que al correr hacia atrás se golpea con más suavidad el suelo.

A pesar de tener más beneficios correr hacía atrás que hacía adelante no parece que se vuelva muy popular, ya que necesita un lugar especial para hacerlo (como una cancha para correr) es más complicado y lento correr hacia atrás, tampoco se podría estar escuchando música mientras lo haces, pero nada cuesta intentarlo.

En internet podemos encontrar técnicas para caminar hacia atrás, también gente que lo hace a menudo.