Este año, piensa bien si realmente deseas comprarte una tablet.

 

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Desde que salió el iPad original en el 2010 (aquí el review), quedé verdaderamente fascinado. El primer iPad tuvo sus limitaciones (una App Store inmadura, poco RAM (256 MBs!); es decir, como muchos productos de primera generación de Apple, prometía más de lo que ofrecía en su primera iteración (algo que cubrimos en detalle en “Hagas lo que hagas, no compres un Apple Watch de Primera Generación“). Sin embargo, la revolución estaba ahí, en nuestras manos; por fin teníamos una tablet, como la imaginábamos: no una adaptación de interfaces o sistemas operativos construidos principalmente para mouse y teclado (como sucedió con las UMPCs, las tabletas propuestas por Microsoft años atrás que terminaron en un colosal fracaso), sino adoptando el sistema operativo táctil presentado por Apple con el iPhone 3 años atrás. 

El iPad olía a futuro, un futuro donde todos reemplazaríamos nuestras laptops y PCs de escritorio por estos dispositivos táctiles.

Sin embargo aquí estamos, en el 2014, y al parecer, nuestras preferencias, necesidades, e incluso los mismos avances tecnológicos, parecen haberse dirigido hacia el otro extremo: a un presente donde tenemos que cuestionarnos la relevancia de las tablets en general.

 

Antes

El iPad, según Steve Jobs, fue el primer dispositivo táctil que Apple tenía en mente. Sin embargo, debido a los costos prohibitivos y la tecnología disponible en la época, Apple decidió dejar la tablet para después, y enfocarse en sacar un producto más pequeño, que incorporara la tecnología táctil que Apple tenía en mente. Así es como nació el iPhone en el 2007, y revolucionó el mundo de los smartphones.

En el 2010, cuando el iPad fue presentado e inició toda esta fiebre de tablets, el panorama en smartphones y laptops era muy diferente.

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Por un lado, los smartphones estaban en un ciclo de constante evolución, donde la velocidad de procesamiento y rendimiento se duplicaba cada seis meses. Fue en este época, por ejemplo, donde vimos saltos enormes entre dispositivos. Recuerdan lo terrible que parecía el iPhone 3G tras la presentación del iPhone 3GS? O cómo hubo un verdadero salto generacional entre el Samsung Galaxy S, comparado al Galaxy S2? Ahora, compárenlo con los saltos tecnológicos que vemos en los últimos años; hay innovaciones, sí, pero no de la magnitud que teníamos antes. En aquel entonces, los teléfonos no solían superar las 3.5 – 4 pulgadas de tamaño. Los teléfonos eran prácticamente eso: sólo teléfonos, fáciles de manipular con una sola mano, fáciles de encajar en un bolsillo.

Por otro lado, las laptops todavía seguían siendo relativamente grandes. Habían modelos delgados y pequeños, pero carecían de la velocidad de modelos grandes. Y en tema de batería? No solían pasar las 2 o 3 horas de duración.

En el 2010, un dispositivo como el iPad, una tablet que ofrecía 10 horas de uso, una pantalla de 9.7 pulgadas táctil, verdaderamente parecía algo del futuro: algo que nos veíamos usando constantemente. Algo que, con el tiempo y los avances tecnológicos, que inevitablemente nos darían mayor velocidad de rendimiento, terminarían reemplazando nuestro uso regular de computadoras, quedando éstas relegadas a tareas especializadas.

 

Hoy

Y se dio. De verdad que sí. Mis padres son un claro ejemplo: abandonaron casi por completo sus computadoras, ambos usando iPads como métodos de interacción principal con la web y servicios online. La utilidad y simpleza de un iPad, sobre todo con los grandes avances en poder de procesamiento, los hacen dispositivos ideales para realizar búsquedas rápidas en la Web, jugar un poco de Sudoku o Candy crush, ver videos de YouTube, revisar calificaciones de películas en IMDB, tomar apuntes o anotaciones (con Google Keep, Evernote, Notability, Penultimate), crear recordatorios, comunicarse (con Facebook Messenger). Todos los usos comunes que podríamos tener con una laptop, están cubiertos con las tablets, y especialmente con el iPad, que tiene más apps, y mayor variedad de selección de aplicaciones específicas para tablets.

Sin embargo, no puedo evitar pensar que, así como pudimos divisar, en el 2010, el advenimiento y popularización de las tablets (aún cuando muchos todavía juraban que en las netbooks estaba el futuro de la tecnología…), éstas están condenadas a pasar a la irrelevancia. O a ocupar un espacio pequeño, casi olvidado, en nuestro repertorio de gadgets. No van a desaparecer, al menos no inmediatamente. Pero las tablets tienen que evolucionar a algo más, o ver cómo pasarán de ser el dispositivo más popular y “cool” de los últimos años, a quedar en el recuerdo. Algo que veremos con nostalgia en unos cuantos años.

Por qué? Basta con ver el panorama actual de dispositivos tecnológicos:

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En el 2010, como comentamos, los smartphones no tenían más de 3.5 – 4 pulgadas de tamaño. Hoy? Prácticamente todos los teléfonos con Android más importantes, tienen pantallas de 5 pulgadas o más. Google y su línea Nexus, línea que Google estableció para que el resto de fabricantes tome como ejemplo de lo que se espera de los smartphones hoy en día, dejó un mensaje bastante claro con la presentación del Nexus 6, un teléfono con una monumental pantalla de 6 pulgadas. Incluso Apple, que se mantuvo reacio a utilizar pantallas de mayor tamaño, este año por fin dio el salto y su línea de iPhone 6 tiene dos modelos, ambos con pantallas más grandes que cualquier otro iPhone anterior: uno de 4.7 pulgadas, y el otro con 5.5 pulgadas (iPhones anteriores tenían pantallas de 4 pulgadas).  A estos dispositivos de 5.5″ para arriba los conocemos como “phablets”, pero francamente, es un apodo que simplemente se desvanecerá, debido a que en el 2015, quizás todos los teléfonos relevantes que veamos, sean de este tamaño. De phablets, pasaremos a conocerlos simplemente como smartphones. Y estos teléfonos cuentan por fin con pantallas del tamaño suficiente como para hacer del consumo de contenido como páginas web, juegos, y apps, lo suficientemente bueno, como para no necesitar un iPad o tablet para ello. Claro, una tablet sigue brindándonos una mejor pantalla para ver películas en ella, pero para el resto de funciones? Un smartphone con una pantalla grande, puede reemplazar la mayoría de funciones que una tablet ofrece.

Con la llegada de smartphones con pantallas de 5 o 6 pulgadas, entonces, la ventaja que las tablets pudieron tener alguna vez en este punto, queda nula.

Y ahora, pasemos al otro extremo, al de las laptops. En el 2010, teníamos laptops pesadas, grandes y sobre todo, con una batería de poca duración. Hoy en día, gracias a los avances tecnológicos de Intel, tenemos una gran variedad de laptops y ultrabooks livianas y, lo más importante, con baterías que rivalizan a la duración que obtendríamos en una tablet. Así es, el sueño de muchos, por mucho tiempo, es hoy en día una realidad: laptops que puedan durar toda una jornada de trabajo sin necesidad de ser conectadas a un tomacorrientes. Laptops, en pocas palabras, con duración de batería de tablets. Y aquí no sólo tenemos pantallas más grandes, sino sistemas operativos (Windows 8 / OS X Yosemite) completos, que nos dan la posibilidad de cumplir tareas. Es decir, herramientas para trabajar.

Con la llegada de los nuevos procesadores de Intel y la reducción en peso y tamaño de las laptops, la ventaja que las tablets pudieron tener en este punto, nuevamente, queda anulada.

 

Y ahora?

Esto no es un tema nuevo. De hecho, lo cubrimos al detalle a mitad del año pasado con “Las Phablets: Los verdaderos dispositivos del futuro que destronarán a tablets y smartphones”?

Lo que sucede, es que ahora, a punto de empezar el año 2015, las tablets son más irrelevantes que nunca. Dispositivos con los que soñamos como un futuro reemplazo de todos nuestros gadgets, no ofrecen una verdadera ventaja frente a las otras dos opciones.

Las tablets fueron presentadas, desde siempre, como un dispositivo intermedio entre smartphones y laptops. En el 2010, tenían ese espacio claramente definido: un verdadero punto de partida que podía ser utilizado para desplazar, por ambos extremos, a los smartphones y laptops hacia usos especializados. Todos lo creímos alguna vez. De hecho hoy, en el 2014, es una realidad. El uso de tablets para tareas que antes realizábamos en una PC ha aumentado considerablemente.

Pero es algo que creo, no durará. En lugar de que las tablets, con ese punto de partida, terminen desplazando a smartphones y laptops, se ha achicado, y ha ocurrido totalmente lo contrario: son los smartphones y el crecimiento de pantalla, los que han reducido el espacio teórico de las tablets. Hoy en día incluso teléfonos de bajo costo, como el nuevo Moto G, traen consigo pantallas de 5 pulgadas, que lo hacen lo suficientemente grandes, como para que el justificar la compra de una tablet sea difícil. Y ahora que tenemos laptops livianas y con una duración de batería capaz de cubrir una jornada de trabajo, qué ventaja ofrecen las tablets como herramienta de trabajo? Ninguna.

Estamos a fines del 2014, y las tablets se encuentran en una posición incómoda. No son una buena herramienta de trabajo porque laptops son superiores en todo sentido para ello, y tampoco son una buen objeto para entretenernos, porque los smartphones son hoy en día, lo suficientemente grandes como para cumplir este rol.

Las tablets están mejor que nunca; el iPad Air 2 es el mejor iPad que ha salido, y el Galaxy Tab S 10.5 es la mejor tablet con Android que he utilizado, con una gloriosa pantalla. Pero resulta curioso ver cómo ambos dispositivos han quedado relegados a un “uso de sofá”; sólo las utilizo cuando, sentado en sofá, veo algo de tele, o pongo alguna serie de TV. En cualquier otro momento, me encuentro accediendo a redes sociales, la web, Reddit, apps de noticias, desde smartphones de 5 o 5.5″. Y me temo que éste finalmente será el futuro, o lo que nos depara en los próximos años: un cambio relativamente rápido de tablets hacia smartphones de gran tamaño como unidades computacionales principales. Y una laptop, como siempre, cuando queremos “trabajar en serio”.

La era de las tablets como las conocemos, ha llegado a su fin. Y están destinadas a evolucionar, o quedar relegadas al olvido.

 

  • Arturo

    Hola Arturo,

    Muy buena reflexión al respecto.

    Yo soy de teléfono grande, para mí, un teléfono de 6 pulgadas es ideal. Tengo 2 tables de 7 y 9.7 pulgadas y las uso muy poco. Cuando necesito trabajar (desarrollo informático) utilizo un PC.

    Para mí, no tendría mucho sentido una tablet, PERO… yo creo que para alguien que no necesita de un PC para trabajar, como tus papas, mis papas y varias personas que conozco, una tableta sigue siendo la mejor alternativa. Conozco muchas personas que actualmente tienen una laptop y una tablet en casa, y no prenden sus laptops por varios meses.

    Como dices, el mercado se está reduciendo. Ojala que se renueven, son juguetitos muy bonitos.

  • Mauro

    Yo tenia pensado comprarme una tablet hasta que compré un moto g 2014 y todo cambió hago todo lo que queria hacer en la tbalet asi que decline por comprarla. Leí tu articulo y concuerdo contigo esas ideas me venian rondando en mi cambeza desde que tengo mi smarphone.

  • jcvillacorta

    Mientras sigan siendo unos gadgets pasivos van a perder frente a las phablets, lo curioso es que el iPad Air 2 es lo bastante potente para hacerle el pare a una laptop. Con el reciente posibilidad de Office gratuito las posibilidades de convertirse en un medio de trabajo aumentan, pero todavía el iOS 8 no es tan eficiente para el trabajo simultáneo de aplicaciones.

  • Alberto

    Respeto la opinión de la persona que ha redactado este artículo, mas no la comparto. Hay muchas tareas que en una Tablet son mucho más cómodas de realizar que en un teléfono intermedio, ya sea de 5 – 6 pulgadas. Edición de fotos, lectura de libros y navegación por la web son solo algunas de ellas. La pantalla de un phablet tal vez intente unificar la experiencia que un Smartphone modesto y una Tablet aportan… pero se queda a medio camino. No brindan la movilidad de un teléfono convencional y mucho menos la suficiente pantalla para trabajar de una manera óptima. No, lo que necesitamos es que las tablets evolucionen para permitirnos ser más productivos y no solo ser la opción para consumir contenido. Los phablets no van a canibalizar las ventas de las tablets por una sencilla razón, tratan de juntar dos dispositivos (de una forma mediocre) en uno.

    • la crítica va a la evolución de las tablets, que de tener un futuro se ha quedado en un presente… un presente en la que a muchos nos gusta. Pero tienes a los smartphones que están yendo rápidamente a su alcance, tanto en uso como en tamaño.

      Habría que esperar las innovaciones que vengan para las tablets, algo que puedan justificar su supervivencia al futuro. Por lo pronto Microsoft apuesta por tener su robusto sistema operativo completo en ellos, Apple y Google aún se mantienen en el limbo, clonando características de sus versiones móviles.

  • Joselin2020

    Muy buen analisis Arturo. Creo que mientras los desarrolladores no lleven un paso adelante el software y nos permitan realizar tareas de producción con gran calidad y experiencia, las tablets van a ser absorbidas por los smartphone de pantallas grandes.

  • Yo utilizo mucho programas de diseño como Photoshop y AutoCAD en mi laptop. Sin embargo cuando veo vídeos de YT o tengo que hacer un escrito rápido se me hace mucho mas rápido usar el iPad. Y el celular lo dejó mas para cuando estoy fuera de casa. A mi manera de ver el IPad a evolucionado bastante.. Y no es la única, las Galaxy por ejemplo están un paso adelante en varios aspectos. El mejor ejemplo podría ser la Surface 3 que para mi es lo mas cercano a una tablet que podría reemplazar una pc

  • manuel

    A mí las tablets me parecieron un “juguete” desde que salió la primera iPad, un juguete sin una utilidad REAL.
    Siempre dije: bueno, ya tengo un ipod touch ¿para qué quiero un ipod touch gigante?

    Incluso lo que dice el artículo es muy evidente en mi círculo de amistades y familiares: muchos están vendiendo sus tablets o me preguntan si no conozco alguien que le interese comprar una (ya que no la usan más).

  • Julio Martinez

    Felicidades por la entrada, me ha parecido una excelente reflexión, y como todos los puntos de vista bien argumentados, aunque no lo comparta de plano, me ha hecho pensar mucho (y me ha dado pie para sacar un podcast sobre el tema, gracias).

  • Franco626

    Buen análisis Arturo. Y de hecho tiene sentido. Pero en el mundo de la tecnología lo que tiene sentido no es necesariamente lo que funciona al final. Surface es una tablet ‘evolucionada’ que nadie usa. Y si bien las laptops han mejorado en cuanto a tamaño y precio, siguen dejando de lado un par de elementos: el peso y la resistencia. Llevar tu laptop a todas partes no es posible. Se terminará rompiendo o rompiéndote el hombro. Creo que necesitamos aún un híbrido más entre ambas. Una laptop (no tablet) capaz de trabajar en cosas complejas pero tan resistente y fácil de usar como un iPad.

  • Carlos Gomez

    Y ai las tables crecen en 2 pulgadas mas? Se reinventan y listo. La combinacion, telefono, tablet, desktop todavia -creo- seguira vigente por buen tiempo