NVidia está empecinada en desaparecer a su rival, AMD, del mapa. Este año hemos visto cómo la compañía ha establecido su superioridad en el mercado “high end”, de tarjetas por sobre los $250 donde la eficiencia de las tarjetas con la arquitectura Pascal (como la GTX 1070 o 1080) ofrecen más que AMD.

Ahora Nvidia está a punto de atacar al mercado de gama de entrada, con la GeForce GTX 1050 y 1050 Ti, dos tarjetas de video que estarán disponibles por $109 y $139. Esos $30 extra de la 1050 Ti duplican el RAM (de 2 a 4 GBs), además de aumentar la cantidad de CUDA cores para procesamiento gráfico, de 640 a 768.

 

Estas tarjetas de video de gama de entrada son perfectas para computadoras “budget”, PCs que armamos de bajo costo pero que queremos usar para juegos. Y por supuesto, ofrecen un rendimiento muy, muy superior al GPU integrado de los procesadores Intel. Intel está intentando desde hace siglos mejorar su capacidad gráfica pero lo cierto es que hasta ahora, el rendimiento que obtenemos incluso de GPUs de sus nuevos procesadores es ridículo comparado a una tarjeta de video dedicada. Más performance verán comprando un GPU dedicado (como este) que actualizando el procesador a una nueva generación. Específicamente en tareas que exigen del CPU como juegos, renderización de videos, etcétera.

Y sí, con estas tarjetas de video probablemente obtengamos un rendimiento igual a jugar en un PS4 o Xbox One en la mayoría de juegos, siendo una excelente manera de ingresar al mundo del PC Gaming.

Con el GTX 1050, según Nvidia, podemos obtener hasta 62 cuadros por segundo (FPS) en Grand Theft Auto V en Medium, 63 FPS en Overwatch, 68 en DOTA, o hasta 65 en Gears of War 4, todos en Full HD.

Definitivamente una tarjeta a tomar en cuenta si tienen un presupuesto limitado y quieren mejorar el performance actual de sus PCs con videojuegos!