Cuando Nintendo reveló lo que tenía planeado hacer con el Nintendo Switch, se me iluminaron los ojos. Nintendo había decidido, por fin, fusionar a sus dos consolas, la portátil y la de casa, en una sola, dándonos un dispositivo de juegos que nos diera la misma experiencia “on the go”, cuando estuviésemos fuera de casa, como dentro. Algo que había deseado desde hace tiempo, pues Nintendo prometía ofrecernos la misma experiencia de juego, sin importar si estuviésemos fuera de casa, o frente a nuestra enorme tele.

De alguna manera, El Switch por fin cumple lo que Nintendo quiso conseguir con el Wii U. El “Gamepad” del WIi U con su pantalla incorporada nos daba la opción de jugar sin tener que estar conectados al televisor. Pero aún así, teníamos que estar relativamente cerca a la consola de videojuegos, para poder aprovecharla. Fueron pocos, poquísimos los juegos que realmente utilizaron las dos pantallas (la TV y el Gamepad) para darnos experiencias únicas. El Switch, entonces, se deshace de la gran limitante del Wii U: el tener que estar cerca a la consola en casa, pues ahora nos llevamos a toda la consola, con nosotros, sin importar en donde estemos.

Esta versatilidad, de darnos experiencias que usualmente esperamos en una consola de casa, pero que podemos llevar a todos lados, es lo que hace al Switch una consola única. Por fin, Nintendo ha dejado de dividir a su público en dos, dándonos un sólo dispositivo desde donde podremos disfrutar títulos exclusivos y originales. La empresa entiende que el tiempo que antes le dedicábamos a estar sentados frente a la TV ha ido disminuyéndose considerablemente. Incluso el acto de ver películas o series ocurre, para la gran mayoría, en diversos lugares y situaciones: ya no frente a una TV, sino frente a una tablet o smartphone, sin importar donde nos encontremos. Nintendo adopta esta idea y la aplica a los videojuegos.

Y para cimentar esta tendencia, no pudo haber elegido un mejor juego: The Legend of Zelda: Breath of the Wild es el juego perfecto para demostrarnos que títulos de calidad de consola, pueden ser disfrutados en cualquier lugar.

 Un digno sucesor del 3DS y el Wii U.

Les planteo mi caso, para que entiendan bajo qué perspectiva estoy evaluando al Nintendo Switch. Soy un gamer de por vida, empezando por el Atari 2600. La generación anterior compré absolutamente todas las consolas ( PS3, XBox 360, Wii, 3DS y PSP). Pero esta? Sólo decidí comprar las portátiles, ya que me di cuenta que casi no pasaba tiempo frente a la TV, jugando. Además, en esta generación, particularmente, muchos de los juegos disponibles funcionan mejor en una PC, que en el mismo PS4 o Xbox One. Teniendo en cuenta que ya tengo una PC para juegos, las razones para comprar una consola, eran bastante escasas. De hecho, incluso la gaming PC ha pasado largamente ignorada, simplemente porque el tiempo que suelo pasar sentado en un mismo lugar, frente a la TV, jugando, es bajísimo.

Por eso es que el 3DS se convirtió, por muchos años, en mi consola favorita. Poder jugar en donde sea, sin importar el lugar, por espacio de unos minutos, o quedarme enganchado por horas, es un gran atractivo, sobre todo en esta era móvil en la que vivimos.

Y aquí es donde Nintendo le ha dado en el clavo con el Switch. Ahora, los desarrolladores ya no tienen que dividir recursos y elaborar juegos para dos plataformas distintas(como en el caso del 3DS / Wii U), sino que pueden concentrar todos sus esfuerzos en una sola plataforma, que es mucho más amigable de programar.

Por otro lado, debido a la naturaleza del Switch, donde se enfatiza también que es una consola casera, este dispositivo es capaz de darnos experiencias que jamás habíamos visto en un dispositivo móvil. Un juego de la magnitud de Breath of the Wild jamás ha existido en un dispositivo portátil, por ejemplo. Por eso me parece que Nintendo acertó sacando al más reciente Zelda, como un título de lanzamiento: mejor ejemplo de lo que el Switch es capaz de conseguir, no existe. El poder visitar cualquier rincón de un mundo tan vasto y lleno de vida como lo es el de Breath of the Wild, sin importar si estamos en casa o no, es algo que ninguna otra consola de videojuegos puede ofrecernos.

 Switch versus la competencia

Ahora que mencionamos a las otras consolas de videojuegos, no es mala idea ponerlas en contexto. Si, el PS4 y Xbox One siguen siendo consolas más poderosas. Pero ambas nos tienen anclados frente a una TV, condenándonos a pasar horas frente a la misma pantalla, en lugar de ir con nosotros a todo lugar.

En temas de poder de procesamiento y gráficos, el Switch se encuentra entre la generación anterior, y la actual. Es decir, ofrece gráficos superiores a los que vimos en el PS3 y Xbox 360, pero no llega a alcanzar al poder de procesamiento del PS4 o Xbox One. Pero para una consola portátil, no existe rival que se le compare. Quizás un iPad Pro sea igual (o más) poderoso que esta consola, pero la falta de controles físicos, además de juegos como los que una verdadera consola de videojuegos nos puede ofrecer, limitan aún el potencial de una tablet o, al menos, mantienen esa brecha que existe entre un dispositivo dedicado a videojuegos , frente a una tablet multi-propósitco.

 Veredicto.

El Switch es el tipo de consola que esperaba desde hace mucho tiempo, una que no me deje anclado frente a la TV pero que, a la vez, logre ofrecerme esas experiencias de videojuegos con las que crecí, no versiones “móviles” de juegos, adaptados para ser jugados en pequeños bloques de tiempo sino aventuras complejas y completas, como la que Breath of the Wild ha logrado proporcionar.

Como lo comenté antes en la reseña, Nintendo no pudo elegir un mejor juego para lanzar el Switch, para demostrarnos el potencial de la consola. La magnitud del juego, lo complejo que es, y a la vez, tener la posibilidad de jugarlo mientras estoy frente a mi iPad Pro escribiendo esto, o mientras estoy frente a la iMac mientras espero a que renderice el video que acompaña a estas impresiones, lo hacen lo que es: un salto revolucionario en consolas portátiles, pues por fin ha destruido la brecha que existía entre ambos mercados, el de consolas portátiles y caseras.

Vale la pena? Por supuesto. Pero no hay apuro en comprarla, si es que Zelda no es un juego que les llame la atención.

https://youtu.be/4BjksTWIMQ4

  • Ruben Santacatalina

    Me has recordado al juego “The Cave” para Android al decir que no hay versiones completas de gran trama y calidad para dispositivos móviles.