Lo que diferencia a Moof del resto de alternativas es que, a pesar de operar dentro de nuestro navegador, tiene todo el aspecto de un programa musical de escritorio. Específicamente, se parece bastante a iTunes.

Utilizar Moof es bastante sencillo: basta con entrar al website, empezar a buscar artistas o canciones, y cuando encontramos una que nos gusta, pues simplemente es cuestión de escucharla o agregarla a nuestra biblioteca.

De hecho, una de las mejores cosas de Moof es que agregar canciones y crear listas de reproducción son cosa sencilla.

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Una de las funciones que más me llamó la atención, es que podemos importar nuestra biblioteca musical (el archivo XML generado por iTunes), lo cual llenará a Moof con un listado de las cancioens que tenemos. Luego? Una vez que queremos escucharla, pues simplemente la seleccionamos.

 

Lo malo de Moof, es que utiliza a YouTube como fuente para encontrar la música. En el pasado, han habido ya algunos casos donde Google se ha visto obligado a quitar varios videos (y canciones) por problemas de derechos de autor, lo cual podría traer futuros problemas a Moof. Y por supuesto, está el problema de que, al estar descargando videos, no sólo audio, el consumo de ancho de banda es mayor (y la calidad de audio, inferior).

Aún así, si esto no les molesta, les recomiendo que le den un vistazo:

Link

Sin embargo, sigo creyendo que Mixtape es mejor

via mashable

  • Nacho

    “Han habido” es incorrecto. Lo correcto es “ha habido”.

    Saludos.

  • Llegó el nazi de la ortografía…jajaja…

    Bueno, hablando en serio, creo que mejor es subir tu música y escucharla online a través de un programa de escritorio. En este caso Bluetunes, ha sido una buena opción para mí.

    Saludos

  • Parece bastante cómodo, perfecto para cuando no tenga spotify a mano.

  • A pesar de que Moof usa como fuente a YouTube para sus contenidos musicales, se ve interesante y no solo porque sea online, sino por el nuevo concepto (a caso “la nube”) de ya no tener que usar más el poco espacio de mi disco duro. ¡Por fin! 🙂