Durante los últimos días, he decidido hacer un cambio en mis herramientas de trabajo: he abandonado mi Macbook Pro y decidí mudarme por completo a trabajar en un iPad Pro 9.7.

Un iPad como reemplazo a una Laptop es algo que siempre me ha llamado la atención, desde el momento en el que compré el iPad original, en el 2010 (aquí la reseña). Sin embargo, el hardware simplemente no estaba listo. Con el iPad Pro, todo esto ha cambiado. El poder de procesamiento de esta nueva tablet puede competir fácilmente con el de la mayoría de laptops. Pero lo más importante, es que iOS, el sistema operativo que tenemos en el iPad, por fin se encuentra lo suficientemente maduro como para convertirse en una alternativa a OS X (ahora MacOS), o Windows.

Por qué hice el cambio?

Como todos los que siquiera consideramos a un iPad como reemplazo a una laptop, el tema principal era portabilidad. Estaba buscando una herramienta totalmente portátil, que me permitiese trabajar desde donde sea; que no restringiera mi uso a sólo ciertos lugares. Mi búsqueda había empezado ya hace varios años, cuando intenté convertir un iPad 3 – con teclado – y posteriormente, un iPad Mini, en mi única herramienta de trabajo. Luego pasé por diferentes híbridos de Lenovo, HP, sin terminar enteramente convencido. Probé una Surface, pero no era para mí; no me siento cómodo en Windows para trabajar; la calidad de los programas o aplicaciones en Windows no está a la par con lo que uso en la Mac. Y una Macbook? Todavía no creo que sea buen momento de adquirir una; y teniendo una Macbook Pro de 13″, imaginé que sería más de lo mismo.

Sin embargo, utilizo iOS 10 a diario en mi iPhone. Y también lo he usado bastante en el iPad Mini Retina – que fue eventualmente reemplazado por el iPad Pro. Mis necesidades principales, recaen en tener un arsenal de aplicaciones de calidad que me permitan:

  • Escribir cómodamente
  • Editar imágenes
  • Capturar imágenes / importarlas desde mi cámara
  • Producir Video

El iPad Pro realmente se luce con los tres primeros puntos. Incluso me atrevería a decir que sobrepasa a la Mac – mi plataforma más utilizada – en algunos aspectos. Pero para la producción de video, iOS todavía debe evolucionar.

Como pueden ver, entonces, mi uso del iPad como herramienta de trabajo se centraba en que la plataforma me permitiera escribir cómodamente artículos, tanto para el blog, como las diversas comisiones y demás trabajos que tenga que realizar. El elemento visual es importante, por lo que un buen editor de fotos era necesario. Y por supuesto, ser capaz de capturar fotos, o importarlas de la cámara, eran puntos importantes. Pero aparte de estos requisitos, deduje que el hardware y sistema operativo debía ser capaz de:

  • Permitirme utilizar dos apps en simultáneo. Ya sea para tener el navegador abierto con el editor de WordPress y mi herramienta de escritura, o un editor / buscador de imágenes y la herramienta de dibujo o anotación disponible.
  • Contar con suficiente memoria para poder ejecutar múltiples tareas a la vez. Era necesario tener al menos dos apps abiertas y mantener algunas otras aplicaciones en segundo plano, para un rápido acceso.
  • Contar con un buen teclado. Esto es crucial; el 90% de mi trabajo, se basa en escribir. Por lo tanto, un buen teclado, un teclado lo suficientemente cómodo para poder escribir 1,500 – 2,000 palabras al día, es vital

El iPad Pro es perfecto para mi flujo de trabajo… cuando no tengo que hacer video.

Tras considerarlo por un par de meses, decidí dar el salto y comprar el iPad Pro. Opté por el modelo de 9.7″. Siento que el iPad de 12.9″ está dirigido más hacia artistas o diseñadores, que usarán más el Apple Pencil y que lo usarán principalmente en un sólo lugar.

El iPad que compré es de 256 GBs. Teniendo en cuenta que sería mi máquina principal de trabajo para este experimento, decidi comprar una que me permitiese almacenar no sólo todas mis aplicaciones, sino también algunos juegos. Películas no, porque esas las mantengo todavía en el MobileLite (me resulta más fácil copiar nuevas películas al MobileLite, que directamente al iPad).

Este iPad lo adquirí también con el Smart Keyboard – el teclado oficial – y el Apple Pencil.

Parte del motivo de mi decisión final, fue ver lo bien que funcionaba Ulysses, mi aplicación para redactar favorita, en iOS. Ulysses es una de las primeras apps “profesionales” que he podido probar en iOS. No tiene absolutamente nada que envidiarle a la versión de la Mac y puedo redactar con la misma facilidad y comodidad, a como lo hago en la Mac. Si, Ulysses es cara, pero créanme, no existe mejor aplicación para escribir.

Para redactarlo todo, hago uso del Smart Keyboard. Cuando lo vi por primera vez, dudé mucho que terminaría por acostumbrarme. Tanto así, que pedí un Logitech Keys To Go “por si acaso”. Hasta ahora, el Keys To Go de Logitech sigue en su caja, y he usado el Smart Keyboard para redactar todas las publicaciones que ven en el blog hace una semana. Es excelente. Peca de pequeño debido a que tenía que mantener las dimensiones del iPad de 9.7″, pero es sumamente cómodo. Puedo escribir por horas en el teclado, sin parar, y no sentir mayores molestias. A pesar de que el teclado es sumamente delgado, las teclas pueden recorrer buena cantidad de espacio desde el momento en el que las presionamos; sí existe ese sentimiento táctil. E incluso viniendo de meses de haber utilizado un teclado mecánico en casi todo momento (mi querido Das Keyboard)), para alguien tan obsesionado con teclados como yo, admito que el Smart Keyboard superó mis expectativas.

Lo que más me sorprendió de toda la experiencia es que ahora, con iOS todo el proceso de crear un artículo para ser publicado me toma menos tiempo. Cuando hice el mismo experimento años atrás con mi iPad 3 / iPad Mini, terminé frustrado porque todo parecía tomar mucho más tiempo. Redactar el artículo, producir imágenes y más, tomaba más del doble del tiempo.

Con el iPad Pro, he notado que la experiencia se ha invertido: muchas veces me toma menos tiempo redactar el artículo porque paso menos tiempo lidiando con ventanas, concentrado sólo en el contenido. Y en cualquier momento, puedo desplegar una segunda aplicación para tomar referencias, revisar y buscar links, entre otras cosas. Es una experiencia mucho más placentera

La edición de imágenes es hasta superior en iOS que MacOS. Puede que en la Mac tengamos Photoshop y herramientas más avanzadas, pero iOS se ha poblado de aplicaciones sencillas que nos permiten obtener resultados ejemplares, en pocos pasos. Desean agregar texto a una imagen para colocarla como cabecera? O qué tal aplicar unos filtros o modificar algunos valores básicos para que se vea mejor? Con mi arsenal de Apps, que incluyen a Over, Canva, Pixelmator, Snapseed y VSCO puedo obtener mejores resultados, más rápido, de lo que conseguiría yo, en Photoshop, en la Mac. Desde hace años . Oh, y algo que no he mencionado hasta ahora: el iPad Pro 9.7 tiene la misma cámara que el iPhone 6S / 6S Plus; es decir, tenemos una de las mejores cámaras de smartphone, en la tablet. Esto significa que puedo coger la tablet y tomar las fotos directamente con el iPad cuando sea necesario, y me aseguro que tendré una calidad buena, decente. Y si necesito mejores fotos? Pues puedo transferir las que capturo con la RX100m3 o la 70D que utilizo, vía Wifi.

Lo que me lleva al punto final. Hasta ahora, hemos visto los aspectos principales que tenía que cubrir el iPad Pro para convertirse en una herramienta de trabajo capaz y útil para mí. Sin embargo, un aspecto donde he notado aún deficiencias, o donde no creo poder adaptar mi flujo de trabajo, es en el tema de video. Para los videos de mi canal de YouTube, necesito una aplicación que me de la misma versatilidad que Final Cut Pro para la edición. Y en el iPad Pro aún no existe una app que esté a la altura. También tenemos el tema de acceso a archivos de video; a pesar que mi iPad tiene 256 GBs, para edición de video esto es poco espacio. Quizás veamos una solución en el futuro, pero la única alternativa viable que se me ocurre, sería producir los videos directamente en el iPad; con la cámara del iPad. No es tan descabellado, pues tenemos un lente de excelente calidad, y la posibilidad de grabar video en 4K. De hecho, planeo experimentar en este aspecto también, pero es, creo yo, el punto en el que no podría adaptarme tan fácil como en otros aspectos.

 Es un iPad Pro la herramienta perfecta para trabajar?

Depende bastante del flujo del trabajo que tengan, de lo que necesiten hacer a diario. Les he expuesto mi caso, y como pueden ver, mis necesidades diarias se ven ampliamente satisfechas con una herramienta como el iPad Pro; de hecho, el “touch input”, y el acceso al Apple Pencil abren incluso nuevas posibilidades. Y de alguna manera, siento que soy más productivo cuando trabajo con el iPad Pro; no tengo que estar perdiendo el tiempo acomodando ventanas, siento que me distraigo menos porque, a pesar que puedo multi-taskear con facilidad, usualmente es mi editor de texto el que está en primer plano, ocupando toda mi atención.

El iPad, o las tablets en general, se habían convertido ya en reemplazos bastante válidos a usar una laptop o computadora; vivimos en la era “post-PC”, después de todo. Mis padres usan, felices, iPads desde hace años sin inconveniente alguno. Pero es con el iPad Pro que, por fin, siento que el iPad puede extender su utilidad como verdadero reemplazo a laptops para aquellos que necesitábamos un poco más de las tablets; el sistema operativo por fin está a la altura de lo que soñamos con conseguir con las tablets alguna vez.

Yo veo al iPad Pro como una excelente alternativa a todo aquel que busque una máquina portátil que, sin embargo, nos permita escribir libre y tendido. Bloggers, escritores, periodistas, encontrarán en la combinación iPad Pro / Ulysses, una herramienta idónea; una herramienta que no sólo durará horas de horas, y que podemos guardar en pequeños maletines, ocupando poco espacio.

El iPad Pro por fin cumple el deseo que nació el instante en el que cogí, por primera vez, el iPad original hace 6 (!!) años. Tenemos, en el iPad Pro, a una verdadera herramienta de trabajo, una excelente combinación de excelencia en hardware, con versatilidad en software.

La ventaja del iPad Pro frente a otras tablets similares, es que ya contamos con un repertorio excelente de apps que están adaptadas a este formato de tablets. Es el motivo principal por el cual opté por el iPad Pro en lugar de una tablet con Windows; a pesar de que la tienda de Windows ya tiene 3 años, no hay software de calidad creado para la pantalla táctil, y la experiencia táctil en Windows 10 con apps de escritorio, sigue siendo tan mala como siempre. Este es el problema de Windows 10, de querer ser el único sistema operativo para una variedad de dispositivos: simplemente no funciona bien en muchos casos. Estuve considerando tablets con Android, pero tampoco me parecieron una alternativa viable, principalmente porque el mercado de tablets en Android está muerto, o al menos, en una suerte de “break”. Las apps para tablets en Android dan pena porque no son más que apps de smartphone “estiradas” para ocupar una pantalla de mayor tamaño, en lugar de ser apps adaptadas para aprovechar este formato. Y Android, como sistema operativo, es bastante limitado en temas de multi-tasking. Esto va a cambiar con Nougat, que por fin implementa el tema de pantalla dividida, pero pasará todavía algún tiempo hasta que las apps se adapten a ello.

El iPad Pro ha resultado ser mucho mejor de lo que esperaba, y ha cumplido todas mis expectativas.

  • Daniel Gubbins

    y que tal excel? cumple para funciones básicas?

    • Si, sobrado. La versión de office en móviles es bastante buena.