Huérfanos de Brooklyn es un modern noir con bastante estilo y sustancia (review)

Lo primero que me enganchó de Motherless Brooklyn – Huérfanos de Brooklyn – es la excelente escenografía y ambientación. El film está basado en los 1950s y todo, desde las calles neoyorkinas, los puestos de periódico, la iluminación y los autos, hacen un excelente trabajo en recrearlo todo. El tono del film, una suerte de neo-noir que sigue los fundamentos del género al pie de la letra, cabe perfecto con la historia a contar. Lo cual es curioso, teniendo en cuenta que el libro en el que está basado, de Jonathan Lethem, está basado en los 1980s.

Gracias a esta cautivadora escenografía y acompañado de una excelente banda sonora repleta de jazz – por cierto, la canción principal del film, “Daily Battles”, fue compuesta por Thom Yorke (Radiohead) junto con Flea (Red Hot Chili Peppers) – ayudan a sumergirnos en un New York de la década de los 50s, con investigadores privados, gángsters, corrupción y racismo.

El film sigue los pasos de Lionel Essrog – interpretado por Edward Norton – un investigador privado con el síndrome de Tourette, mientras trata de resolver una serie de asesinatos. El film tiene un elenco realmente impresionante, con Bruce Willis, Alec Baldwin, Willem Dafoe, Cherry Jones, y una excelente actuación de Gugu Mbatha-Raw.

Norton hace un excelente trabajo con el papel, sin exagerar demasiado la enfermedad, dándonos un personaje bastante realista. Norton sabe aprovechar bien a un personaje tan rico como Lionel Essrog, pero no lo exprime hasta agotarnos con sus tics, insultos y manías. Resultó interesante ver también la frecuencia con la que ocurría de acuerdo a los momentos de tensión que su personaje enfrentaba. De hecho, aparte de la excelente ambientación, otro de los puntos más fascinantes del film es la excelente caracterización de cada uno de los actores; incluso el relativamente corto papel de Cherry Jones lleva consigo bastante peso.

Quizás el problema más grande del film es que el villano, interpretado por Alec Baldwin, es tan bi-dimensional. El típico enemigo con delirios de grandeza que desprecia al resto de personas y cree que está haciendo buenas obras pensando en el bien común. La trama gira en torno, pues, a encontrar ese secreto que podría debilitar su poderío, y que ha causado que los eventos del film empiecen a desenvolverse.

Sin embargo, los mensajes del film – girando principalmente en injusticias sociales y racismo – terminan perdiéndose en una trama que termina enredándose demasiado para darnos una suerte de “twist” que, si bien inesperado, desentona un poco del ritmo establecido por todo el resto del film.

Al final del día, los Huérfanos de Brooklyn es una de esas pocas películas que logran conseguir que, por dos horas y media, logró sumergirme en su Nueva York de los 1950s. Este tipo de películas con tal nivel de estilo, ambientación, personajes carismáticos, que uno no puede evitar sino simplemente empezar a vivir entre ellos. Y finalmente, para eso va uno al cine, verdad?

Vayan a verla si aman películas del estilo Chinatown de Roman Polanski, LA Confidential y similares. O simplemente están fascinados, como yo, con ese periodo de Estados Unidos.

Huérfanos de Brooklyn es un modern noir con bastante estilo y sustancia (review)
7.5
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