GoPro lucha por mantenerse a flote, despide a casi 300 personas.

El 2016 fue un mal año para GoPro. No sólo tuvo que detener las ventas de su primer dron, el "Karma" debido a que, por un desperfecto del dron, estos perdían el control y caían estrepitosamente del cielo  , sino que las ventas de sus nuevas cámaras, la GoPro Hero 5 Black y Session, no han sido las esperadas, debido a que en el mercado han aparecido cámaras que hacen prácticamente lo mismo, pero por un costo menor.

GoPro trató de diversificar su oferta y ofrecernos servicios adicionales a las cámaras – a través de las apps que compró, como Quik y Splice – tratando de resolver el gran problema que tenemos hoy en día, donde filmar algo es tan sencillo: una sobrecarga de video, y poco tiempo para editarlo y procesarlo. Lamentablemente, esto no ha sido suficiente para la empresa, pues el día de hoy ha anunciado que ha tenido que despedir 270 personas, en un afán de aminorar los costos operativos.

Esta segunda ronda de despidos viene después de que la empresa hiciera lo mismo cuatro meses atrás, en Noviembre.

Estos recortes de personas y gastos operativos, sin embargo, podrían ser suficientes para mantener a la empresa activa, pues según el CEO, Nick Woodman, gracias a estos cambios, la empresa podría por fin generar ingresos este 2017, además de lanzar un nuevo producto.