Qué época en la que vivimos, señores, donde uno ya no puede sorprenderse de los productos que son lanzados porque básicamente todos los detalles son filtrados con anticipación. En algunas ocasiones, incluso los mismos fabricantes son los que filtran la información de antemano para generar “hype” – generar interés popular, bulla. Pero honestamente, extraño el “ohh, ahh”, extraño esa sensación de sorpresa al ver un producto que había, de alguna manera, evitado filtraciones. Cosa rara, hoy en día.

Algo que no pueden robarle a uno los leaks, sin embargo, es la sensación de tener al teléfono en persona, de verlo en vivo, y de apreciar, de primera mano, los cambios que la rama de investigación y desarrollo de Samsung ha traído para justificar la existencia de un nuevo teléfono en la línea Note para este año.

 Sin muchos cambios externos

Amé al Note 8. Fue uno de mis teléfonos favoritos del 2017. En primer lugar, porque me forcé a utilizarlo como teléfono principal, me forcé a usar el S Pen para realmente apreciar lo que un usuario de Note puede hacer con este equipo, de qué manera puede uno sacarle provecho a este teléfono tan versátil que es imposible conseguir con otro teléfono.

Porque seamos honestos, en la mayoría de casos, un usuario de un Galaxy Note, suele migrar a otro Galaxy Note; no hay ningún otro smartphone que integre la experiencia de usar un lápiz, tan bien como lo hace el Note.

Si vienen de un Note 8, entonces, no notarán muchas diferencias externas frente al Note 9. Sosteniendo ambos simultáneamente, le digo que me resultaría imposible distinguirlos si me vendaran los ojos. Y a plena luz del día, si no fuera por los distintivos colores – el azul es hermoso – tanto del equipo como el S – Pen, incluso un veterano usuario de Note tardaría varios segundos en distinguirlos. Recién cuando le damos la vuelta y vemos la parte trasera del equipo nos damos cuenta de una configuración de cámaras diferentes – el Note 9 implementa el sistema de cámaras del S9+, incluyendo la apertura variable, que veremos más adelante – y por fin un lector de huellas dactilares colocado en la parte inferior de las cámaras, aunque personalmente, me parece algo pequeño; y por algún motivo, el sensor es un rectángulo en lugar de redondo; teniendo en cuenta la forma de nuestros dedos, resulta un poco extraño que Samsung se empecine a utilizar un sensor de huellas dactilares rectangular.

El lenguaje de diseño del Note 9 se mantiene, con un Infinity Display ligeramente más grande – 6.4” en lugar de 6.3” – la misma pantalla con un formato alargado de 19.5:9 que parece extenderse por el extremo derecho e izquierdo, pero que conserva el borde superior e inferior. Ya saben mi postura, queridos lectores, para con el notch; saben que me agrada, y no me hubiera molestado ver a Samsung extender el Infinity Display, de la misma manera que lo hace para los extremos laterales, hacerlo hacia arriba o abajo. De hecho, me encantaría ver más teléfonos que apliquen la técnica del iPhone X de doblar la parte inferior de la pantalla para casi no tener bordes en la parte de abajo; algo que se ve extremadamente bien:

(Imagen de la pantalla del iPhone X inferior)

Pero asumo que los grandes cambios en diseño, vendrán con el Note 10 / Galaxy S10 del próximo año. En este sentido, no hay mucho con qué emocionarse. Si han visto al Galaxy Note 8, entonces lo más probable es que el Note 9 no les cause mayores sorpresas. Por algo Samsung, por ejemplo, ha utilizado al S Pen como “modelo” para la cubierta de la caja; es el único que presenta grandes cambios visuales.

 Pero sí varias mejoras internas.

 Batería

Les digo mi razón favorita para actualizar directamente: la batería. Por mucho que me gustó el Note 8, la batería fue una verdadera decepción. Para un equipo que se planteaba como una verdadera herramienta productiva, de trabajo, una batería que sufría para llegar al final del día era una verdadera contradicción. Entiendo por qué Samsung optó por una batería de tamaño moderado para el Note 8 – todavía, la memoria del explosivo Note 7 estaba fresca – pero una autonomía tan promedio para un teléfono tan bueno, fue el motivo principal para que dejase de utilizarlo como mi teléfono principal. Ahora, por fin, el Note 9 tiene una batería que está a la altura de lo que puede hacer el equipo, de 4,000 mAh. Según mis pruebas iniciales, esto es más que suficiente para trabajar con el teléfono todo el día sin necesitar una recarga inmediata. Por fin, el teléfono es capaz de durar hasta el final del día, con un uso pesado. Es la mejora que muchos estábamos esperando, y me alegra bastante que Samsung por fin lo haya podido implementar. El teléfono, además, implementa una especie de “water cooling” , o enfriamiento por agua que le permite a su procesador mantener una mayor velocidad por tiempos más prolongados, ideal para tareas exigentes como juegos o procesamiento de videos o fotos.

Lo único criticable, en este sentido, es que Samsung sigue utilizando su Adaptive Fast Charging, una tecnología derivada del Quick Charge 2 de Qualcomm. Si, permite una carga rápida, pero para que el teléfono pueda cargar rápidamente tienen que estar inactivo, con la pantalla apagada, lo cual es frustrante si tenemos que seguir trabajando con el equipo. Sobre todo, cuando tenemos ya tecnologías como el Supercharge de Huawei, o el Dash Charge de OnePlus, que no sólo cargan más rápido al equipo, sino que lo mantienen frío y lo cargan rápido incluso mientras seguimos utilizándolo.

 Pantalla

La pantalla sigue siendo excelente; Samsung sigue liderando la categoría con la mejor pantalla Súper AMOLED que encontraremos. Teniendo en cuenta que este teléfono hereda los parlantes estéreo del S9, estamos ante un excelente smartphone para ver series o películas de Netflix, videos de YouTube en HDR y más. La experiencia es exquisita.

 Cámara

Y sí, también tenemos el sistema de cámaras trasladado directamente del S9+. Es decir, una cámara principal wide angle con una apertura variable de f/1.5 a 2.4, y una cámara secundaria telephoto de 12 megapixeles con una apertura f/2.4, ambos con estabilización óptica. Y Samsung continúa con una de las mejores cámaras frontales con una apertura f/1.7 y auto-focus, haciéndola una opción ideal para todos los que quieren hacer vlogs con un smartphone. El modo Live Focus de fondo borroso sigue evolucionando, consiguiendo mejores resultados, pero sigue siendo igual de complicado conseguir que este se active; cosa que no pasa con el iPhone o con el P20. Para video, me sigue pareciendo la mejor opción en Android, con excelente calidad de video, diferentes opciones de selección (hasta 4K a 60 cuadros por segundo), una de las mejores estabilizaciones ópticas de imagen. Pero para fotos, a pesar de las mejoras conseguidas con este nuevo lente de apertura variable, Huawei sigue a la cabeza con el P20 Pro. No hay nada comparable a lo que uno puede conseguir con el “Night Mode” del P20.

 S Pen

El S Pen, quizás el que ha recibido la mayor atención estética este año, no sólo ha adquirido más colores “modernos” – la combinación del teléfono azul con el S-Pen amarillo es genial – sino también ha ganado funciones adicionales que, creo, lo hacen más útil incluso para los que no suelen usar al S Pen seguido.

Como les comenté al inicio, yo ya me volví un S Pen Fanatic así que cada vez que me toca reseñar un teléfono Note suelo utilizar al S Pen para todo; para tomar apuntes, para escribir en el teléfono cuando la pantalla está apagada, para subrayar contenido en mis lecturas, para seleccionar y copiar cosas, par tomar capturas de pantalla.

Sin embargo, ahora el S Pen ha ganado nuevas funcionalidades gracias a que ahora cuenta con una conexión Bluetooth Low Energy con el teléfono. Esto significa que, una vez sacado de su guarida, podemos usar el botón del S Pen para realizar múltiples tareas programables. Y a diferencia del botón de Bixby, el botón del S Pen si es configurable a gusto. Su función por defecto es la de actuar como un obturador remoto para la cámara. Es decir, podemos dejar al smartphone en algún lugar, presionar el S Pen y voilá! Foto tomada. Un par de clicks cambiará la cámara a la de Selfie o la trasera, y un sólo click capturará la imagen. Suena básico, pero en mis pruebas, lo encontré bastante útil!

 Conclusión

Como pueden ver, a pesar de los mínimos cambios estéticos que tenemos con el Galaxy Note 9, existen múltiples justificaciones para considerar al Note 9 como un válido upgrade, incluso si vienen del Note 8.

Sobre todo porque un usuario de un teléfono Note es un heavy user; el upgrade en batería ya es un cambio significativo al tipo de uso que pude darle al teléfono; por fin pude despreocuparme y usar al teléfono una jornada completa tomando todo tipo de apuntes.

El Note 9 es, pues, como esperábamos, mejor que el Note 8 en todo sentido. Quizás la experiencia “casi perfecta” de lo que podríamos imaginar de la línea Note actual. Pero no he sentido innovación con el equipo; no he sentido que Samsung se haya arriesgado, sólo ha marcado una serie de “checks” de quejas del equipo anterior, más no ha buscado cambiar el paradigma.

Ha cambiado lo suficiente como para justificar comprarlo si ya son dueños del Note 8? Esto dependerá de cuanto aprecien el tema de la batería. Ustedes me conocen; estoy obsesionado con este tema y para mi, para mis ojos, es un válido upgrade. Pero es un salto incremental, no es un cambio revolucionario. No es un teléfono que haya logrado sorprenderme, como les comentaba al inicio.

Para eso, quizás, tengamos que esperar al Note 10.

El Samsung Galaxy Note 9 se encuentra disponible desde hoy en Perú.

  • Diseño
  • Rendimiento
  • Pantalla
  • Cámara
  • Batería
  • Software
4.3

Extracto

Pros:
* Rápido, potente
* Excelente Batería
* La mejor Pantalla
* Más utilidad del S PEN

Cons:
* Android 8.1 en lugar de Android 9 (y no hay una fecha exacta de actualización)
* Su tecnología Quick Charge es algo anticuada comparado a la competencia.