Fundador de Whatsapp abandona la compañía porque Facebook quiere hacerla más insegura.

 Un cifrado más débil y mayor uso de datos personales son las piezas clave del conflicto.

El fundador y hasta hace poco CEO de Whatsapp, Jan Koum, planea abandonar su posición y la compañía en general, según una publicación en su cuenta de Facebook. La nota no detalla motivos específicos, pero personas familiarizadas con el tema, apuntan hacia discusiones internas debido al rumbo que Facebook quiere darle a la App: en lugar del ejemplo de privacidad y seguridad por el cual Whatsapp ha sido reconocido hasta hace poco, Facebook desea utilizar más datos personales y debilitar el cifrado (encryption), según detalla el Washington Post.

Whatsapp siempre se destacó por ser una de las pocas apps con un claro modelo de negocio que no era el publicitario: cobraba una cuota anual por el uso de su servicio, con precios que iban desde $0.99 a $2.99 al año. Jan Koum notoriamente rechazaba la publicidad en la app, pues deseaba mantener los datos personales – algo vital para la industria publicitaria – lejos de la app, además de ofrecer una experiencia limpia. Por eso la adquisición de Facebook en el 2018 por $19 mil millones de dólares nos pareció tan extraño; aquí teníamos una compañía que no respetaba en absoluto nuestra privacidad y prácticamente hacía todo lo posible por adquirir más datos personales, comprando una compañía que siempre se jactó de evitar todo lo que Facebook hacía. En un blog post del 2012 de Whatsapp – antes de la adquisición – describieron a la publicidad en apps como “una ruptura de la estética, un insulto a tu inteligencia, y la interrupción del tren de pensamiento”.

Y hasta ahora, al menos, Facebook ha respetado parte de lo que hacía a Whatsapp especial. Se implementó un cifrado “end to end”, convirtiendo a Whatsapp en una de las apps más seguras para comunicaciones pero, a cambio, empezó a recopilar data personal para usarla con sus anunciantes. Datos como nuestro nombre personal, la agenda telefónica (nuestros contactos), el teléfono que usamos, los momentos en los que nos conectamos y, por supuesto, nuestra ubicación, son datos que Facebook almacena para luego asociarlo con nuestro perfil.

Ahora, al parecer, las cosas cambiarán para peor.

Brian Acton, el otro fundador, abandonó Facebook en Noviembre y ahora Jan Koum se le une. Acton fue muy vocal en la campaña “#DeleteFacebook” que apareció tras el escándalo de Cambridge Analytica, citando el poco respeto hacia la privacidad que la red social tiene. Desde la adquisición, Facebook ha estado intentando ir en contra de todo lo que los fundadores de Whatsapp sostenían como sus pilares de la app, y poco a poco, lo han ido consiguiendo. Año y medio después de la adquisición los términos y condiciones de Whatsapp cambiaron para permitirle a la red social recopilar datos sobre nuestros contactos, nuestro nombre, y nuestro uso de teléfono para luego añadirlo a nuestro perfil de Facebook (algo impensable antes de la adquisición); ha estado explorando nuevos modelos de monetización – como “Whatsapp Status”, que no ha funcionado – y, según el Washington Post, está buscando una manera de debilitar el cifrado de las comunicaciones para que los negocios usen su App. Si las comunicaciones entre empleados no pueden ser monitoreadas por el cifrado de Whatsapp, le resulta difícil a Facebook vender el servicio a empresas.

Este conflicto de intereses ha llevado a Koum a dejar su puesto, y se vive un ambiente de moral baja en las oficinas de Whatsapp. Una empresa que antes se jactaba de ser un ejemplo de privacidad está, al parecer, a punto de convertirse en nada más que otra forma de Facebook de conocer más sobre nosotros para luego mostrarnos más publicidad.

Qué usar en lugar de Whatsapp?

Signal sigue siendo la opción más segura, privada e independiente. No sólo es recomendada por Edward Snowden, sino que Brian Acton, co-fundador de Whatsapp y ex-empleado de Facebook donó $50 millones de dólares para el desarrollo de Signal, además de pasar a formar parte del Signal Foundation, una organización sin fines de lucro que busca construir la experiencia de comunicaciones más confiada del planeta.

Queda claro, entonces, que ya no podemos confiar en Whatsapp y en los valores y principios por los que la app fue creada. Con sus fundadores fuera de la empresa debido a los choques con Facebook por temas de privacidad, queda claro que el futuro de Whatsapp es el de convertirse en otra herramienta más para la red social de conocer exactamente todo lo que hacemos en todo momento

https://67.205.129.107/alternativa-a-facebook-messenger-signal/

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