La Crisis de Facebook, explicada. Cambridge Analytica / Alexandr Kogan y más (VIDEO)

Un nuevo artículo por The New York Times y The Observer of London ha hecho que los gobiernos de Estados Unidos y el Reino Unido exijan respuestas de la empresa de Mark Zuckerberg. El motivo? Datos personales de 50 millones de usuarios fueron vendidos a una empresa de analítica, que podría haber sido utilizada para enviar propaganda política. En el video, y el artículo de hoy, quería resumir lo ocurrido de manera sencilla.

Qué es lo que ha ocurrido?

Es sencillo: Facebook tiene un enorme conocimiento sobre sus usuarios. Sus gustos, disgustos; relaciones, preferencias políticas, películas favoritas, de sus más de mil millones de usuarios. Esta información tan valiosa de 50 millones de usuarios fue extraída de Facebook, por un individuo, usando herramientas que Facebook mismo sumnistraba. Al enterarse de ello, Facebook solicitó que esta data fuera eliminada, pero no se tomó el trabajo ni de verificar que la data desapareciera, ni de notificar a las autoridades. Hoy, nos enteramos que esta data fue vendida y usada por Cambridge Analytica y The New York Times sugiere que esta información fue usada para “desarrollar métodos que pudiera identificar las personalidades de votantes individuales norteamericanos e influenciar su comportamiento

En el 2014, Alexandr Kogan, profesor en psicología y experto en psicométricas de social media en Cambridge, lanzó una suerte de “quiz” o servicio que utilizaba a Facebook como base. Con esta herramienta, Kogan logró capturar una masiva cantidad de información de 50 millones de usuarios. No sólo de las personas que usaron la app (mydigitallife), sino también la de los amigos de estas personas. En el 2014, las reglas y funcionamiento de Facebook era mucho más descuidado, y las apps o servicios construidos encima del API De Facebook tenían un acceso casi ilimitado a la información que podían obtener.

De esta manera Kogan se hizo con información de perfiles de 50 millones de personas. Esta data fue vendida a Cambridge Analytica , una empresa de análisis de datos, por más de $800,000. Cambidge Analytica fue contratada en el 2016 para trabajar en la campaña de Trump por el tipo de análisis y trabajos que hacen, que podrían influenciar el comportamiento de votantes. Mucho se especuló de los métodos y maneras en la que Cambridge Analytica trabajba, pero no fue sino hasta el reporte del NYT con el London Observer, que nos enteramos de la magnitud de la base de datos con la que la empresa estaba trabajando para hacer un “profiling” de personas y abordarlas de manera individual, apelando a los conocimientos que tenían sobre cada una de estas personas.

Facebook sabía de esta recopilación de datos de las personas, solicitó la eliminación de los mismos, pero no hizo nada más. No alertó a las autoridades que, dada la magnitud de la información obtenida, estaba en la obligación de hacer. Ni tampoco volvió a tocar el tema. De hecho, a pesar de que se tenía conocimiento de esta obtención de información por años, y de que se sospechaba que información de Facebook estaba siendo utilizada para campañas a través de redes sociales, Mark Zuckerberg y Facebook en general, decidieron mantenerse en silencio. Esta es la misma táctica que ahora está empleando el líder de la empresa, quien no ha salido a dar su versión de los hechos desde que esta información fue revelada el sábado. Se sabe que hoy hay una reunión “de emergencia” de Facebook, y también que los miembros del parlamento inglés han solicitado formalmente que Zuckerberg explique sus acciones.

Repercusiones

Esto ha encendido nuevamente el interés del público por salvaguardar la información privada, que tan libremente compartimos con redes sociales todos los días. Esta información que voluntariamente vertemos en Facebook o Google para que estas empresas generen un perfil cada vez más certero sobre nuestra persona para luego vendernos por volumen a anunciantes (recuerden: “si algo es gratis, es porque nosotros somos el producto a vender”) es vital para estas empresas, para mantener sus modelos de negocio actuales.

Como era de esperarse, las acciones de Facebook han caído en un 4% en en los últimos días y analistas están advirtiendo a los inversores a que se mantengan alejados de Facebook por ahora. Después de todo, como comentábamos en el párrafo anterior; esto no es nuevo para Facebook. Son problemas que existen en el mismo núcleo de Facebook, un servicio gratuito donde nosotros somos el producto, nuestro perfil y toda la información personal que acumulamos es un suculento objetivo para las diferentes marcas y anunciantes.

La respuesta en la web no se ha hecho esperar, con el hashtag “#deletefacebook” inundando las redes – incluyendo a Facebook. Pero eliminarlo tampoco es la respuesta. Aislarse de Facebook, cuando ofrece algunas funciones útiles como herramientas de comunicación, por ejemplo, es una mala idea en un mundo interconectado como el actual. Pero sí es una buena idea ser consciente siempre de que cada cosa que publiquemos en Facebook, será utilizada para generar un perfil cada vez más exacto sobre nosotros, para luego ser vendidos hacia los anunciantes. Tengan eso en cuenta, y tengan en cuenta también que todo lo publicado en Internet, fotos, texto o demás, jamás desaparece. Publicar cosas de manera súbita, puede terminar perjudicándonos a largo plazo.

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