Imaginen esto: Es verano, y están disfrutando de un apacible día en la playa. No hace mucho sol, pero no importa; el clima está relativamente templado como para disfrutar de unas horas cerca a la orilla del mar. Después de todo, el verano puede disfrutarse incluso por algunas semanas en Novosibirsk, en Rusia.

Pero de pronto, un ventarrón empieza a levantar una onda de arena y polvo. Muchos se ríen, pensando “bueno, ahí se va nuestro día de playa”. Las risas despreocupadas, sin embargo, se convierten pronto en un reflejo del nerviosismo colectivo que empieza a contagiar a los bañistas. El viento no cesa; el viento continúa incrementándose.

Y de pronto, empieza la lluvia de granizo, golpeando la piel desnuda de todo los bañistas que, despavoridos, corren a refugiarse, de a ocho, de a doce, incluso, bajo una sombrilla.

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Esto, que bien parece sacado de algún film, de algún libro de ficción, es exactamente lo que ocurrió el día sábado 12 de Julio de este año. Momento que fue grabado en video, y que pueden ver aquí:

 

 

Escalofriante, no?

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