Conozcan a Scotty Allen, un ingeniero de software fascinado por las enormes fábricas en Shenzhen, China, donde la gran mayoría de smartphones se construyen. Con tremendo negocio principal, resulta lógico, pues, poder encontrar partes y piezas de estos smartphones en los alrededores.

Aprovechando esto, Allen decidió probar un experimento: construir un iPhone 6S, totalmente funcional, con partes que fue comprando en varios mercados en Huaqiangbei, en China. Y sí, todo funciona, incluyendo al Touch ID, pues tanto el logic board como el botón de Home, fueron comprados como uno solo.

Ahora, para los que quieran seguir este camino en un intento de ahorrarse unos dólares, malas noticias; según comentó en Reddit, no sólo le tomó 5 meses el ensamblaje, sino que le terminó costando $1,000, entre piezas extra que rompió en el armado.

Aún así, es fascinante ver cómo es posible armar un iPhone por completo, fuera de una fábrica de Apple, con partes y piezas encontradas en mercados chinos

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