El smartphone es la herramienta más revolucionaria de las últimas décadas, el dispositivo que por fin cumplió el sueño de ofrecernos una “computadora de bolsillo”, capaz de suplir nuestras necesidades de una herramienta comunicacional, una cámara fotográfica, centro de entretenimiento y más. El efecto secundario de una herramienta tan poderosa? Que puede resultar muy adictiva.

Esto es lo que un reciente estudio por Motorola ha nuevamente constatado y por este motivo, se ha lanado la campaña #PhoneLifeBalance a nivel global. Según Motorola, esta campaña “alerta al consumidor sobre la importancia de mejorar el equilibrio entre su celular y su vida personal . “Como creadores del primer teléfono móvil de la historia, nos sentimos responsables de analizar el impacto en nuestras vidas de esta tecnología de rápida evolución y el deseo de tenerla, sin que se convierta en el centro de nuestras vidas. Por eso creamos Phone Life Balance: Un término que denominamos equilibrio entre el uso del celular y la vida personal”, mencionó Nair Trejo, Gerente de Marketing de Motorola en Perú

Lo que el estudio ha revelado, es algo que ya concíamos pero que nos cuesta admitir: anteponemos el uso del smartphone a las relaciones con nuestros ámbitos y familiares . Y qué plantea Motorola para solucionarlo? Pues concientizar al público sobre los efectos negativos de abusar del uso de un smartphone. Para ello, se han aliado con SPACE, una app para Android que propone un programa de 60 días para ayudarnos a combatir la adicción hacia el smartphone.

Algunos datos importantes:

Revisión compulsiva: 49% reconoce que revisa su teléfono móvil con más frecuencia de la deseada (casi 6 de cada 10 tanto en la Generación Z como en los millennials) y 44% admite que no puede evitar revisar constantemente su smartphone.

Tiempo excesivo dedicado al teléfono móvil:35% admite que dedica demasiado tiempo a su smartphone y 44% cree que sería más feliz si usara menos su teléfono.

Sobredependencia emocional: 65% admite que siente “pánico” al pensar que han perdido su smartphone (casi 3 de cada 4 en la Generación Z y los Millennials). 29% coincide en que cuando no está utilizando su teléfono, está “pensando en usarlo o pensando en la próxima vez que podré usarlo”.