El 2020 es un buen año para comprar un teléfono barato y abandonar la gama alta.

Piénsenlo bien. Realmente vale la pena invertir más de $1,000 en un teléfono con la mejor cámara, la mejor batería, cuando gran parte del mundo se encuentra aún con severas limitaciones debido a la pandemia? Mucho nos jactamos de haber reemplazado nuestra cámara fotográfica por nuestro smartphone pero, sin lugares que podamos visitar, necesitamos ese súper zoom, realmente? O esa conectividad 5G, cuando la gran mayoría pasamos mucho más tiempo en casa, con planes de internet caseros? Si hubo algún momento para dar el salto de gama alta a gama media, el 2020 nos da una excelente excusa, no sólo por el panorama mundial actual, sino también porque los teléfonos de gama media este año están espectaculares.

 Lo esencial, a un precio mucho más cómodo.

Con teléfonos como el Xiaomi Redmi Note 9S, el Galaxy A51, Moto G8 Power y otros, este año hemos visto una gran cantidad de teléfono, a veces por debajo de los $300, que ofrecen muchas de las cosas que encontramos en gama alta, a una fracción del precio. Para qué pagar más del triple si la experiencia general será muy parecida y además, muchas de las funciones de las que se jactaban los teléfonos de gama alta – como 5G, o mejores cámaras – son cosas que, al menos este año y el siguiente, no tendrán mucha utilidad?

Incluso en el mundo de Apple hemos visto una excelente opción “económica” con el iPhone SE, que trae los componentes internos del iPhone 11 en un paquete mucho más asequible. Y también veremos este año una versión del iPhone 12 más pequeña y, con suerte, más económica.

En el pasado, los teléfonos de gama media o gama media / baja dejaban mucho que desear; eran equipos con procesadores lentos, que tardaban demasiado en lanzar apps o peor aún, no podían mantenerlas en memoria. Hoy en día, con teléfonos de gama media con 4 GBs de RAM y hasta 128 GBs de almacenamiento, la mayoría ofrece una experiencia muy parecida a los teléfonos de mayor precio. Incluso en temas de poder de procesamiento hemos visto como Qualcomm se ha “estancado”, ofreciendo mejoras poco pronunciadas año a año en poder de rendimiento en sus procesadores más potentes, mientras que la gama media ha ido ganando terreno en este sentido.

Por lo tanto, la experiencia básica de un smartphone de gama media se ha acercado muchísimo al de un gama alta. He tenido la suerte de poder pasar bastante tiempo con teléfonos de ambas ganas y el 2020, más que otros años, es que he sentido que la brecha se ha acortado considerablemente.

 Es mejor invertir ese dinero en otras cosas, o ahorrarlo.

Con teléfonos como el Pixel 4a, el Poco F2, el Redmi Note 9 Pro y similares, yo personalmente recomendaría, al menos este año y el próximo, ahorrar ese dinero extra o invertirlo en otras cosas más útiles. Incluso si tienen un iPhone de hace un par de años y estaban pensando en renovar, honestamente las características nuevas que veremos implementadas – mejor cámara, mejor batería – en esta realidad, no tienen mucho sentido.

Así que mi consejo es: si estaban pensando comprar un teléfono nuevo este año, consideren comprar un gama media y usar ese dinero en mejorar la laptop que vayan a comprar, conseguir una bici eléctrica para transportarse con distanciamiento social, donarlo a personas que lo necesiten más.