Son estas las baterías del futuro?

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Al parecer, podríamos estar por fin ante la revolución que todos estamos esperando: una que nos traiga baterías más duraderas, seguras, y de carga más veloz.

 

Durante años, hemos visto como nuestros smartphones han pasado de convertirse de simplones herramientas de mensajería, a computadoras portátiles de bolsillo capaces de rivalizar, en utilidad, a las mismas PCs o Laptops. Pasamos tanto tiempo en los teléfonos, cumpliendo muchas de las tareas que antes necesariamente implicaban el uso de una computadora personal, que en muchos casos se convierten en los dispositivos principales de muchas personas. Para cumplir ese rol, hemos visto cómo el poder computacional de los smartphones ha crecido exponencialmente, pasando de simples procesadores, a monstruosidades de 8 núcleos, con más RAM que muchas PCs promedio, y pantallas de resolución más alta que lo que encontramos en cualquier laptop o PC de escritorio. Es algo realmente impactante, si uno se detiene a pensar en ello: muchos de los teléfonos de gama alta tienen ahora una pantalla con más pixeles, que muchos de los monitores en laptops y PCs alrededor del mundo. Y un poder computacional comparable al que veíamos en PCs hace 5 o 7 años.

Y sin embargo, el tema de la duración de batería ha sido siempre el punto “flaco” de estos teléfonos. Claro, los usamos muchísimo más, quizás, que cualquier otro dispositivo. Pero así como hemos visto un salto evolutivo vertiginoso en el poder de procesamiento, la duración de batería siempre se ha mantenido igual: nunca es suficiente para aguantar un día de trabajo completo.

El problema? Que una mejora en duración de batería no implica tanto un descubrimiento o salto tecnológico, sino uno químico. 

 

Las baterías de aluminio.

Se trata de una nueva batería de aluminio, que, a diferencia de las de ion-litio que han dominado estas últimas décadas, ofrecen:

  • 7,000 ciclos de recarga frente a las 1,000 de baterías actuales. Esto implicaría que el deterioro que se da año a año en baterías de ión-Lition, en donde se pierde casi el 20% de eficiencia, sería historia.
  • Es más barato de fabricar. El aluminio es más económico y abundante que el litio
  • Es flexible y no ofrece riesgos de combustión. Así que se acabarían las historias de teléfonos que se prenden en llamas en los bolsillos. Pero lo más importante es que, al ser flexible, podríamos verlo en todo tipo de dispositivos nuevos

El uso de aluminio para el ánodo no es novedad. Es el uso de Grafeno como el cátodo, el que ha resultado en este progreso tan importante, como se explica en detalle en este documento, aceptado en Nature.com

Sin embargo, la capacidad por peso sigue siendo inferior o igual a la de las baterías de ion-litio. No veremos un salto enorme en capacidad. Otro punto a tomar en cuenta es que, hasta ahora, sólo se han alcanzado 2V con este tipo de baterías, lejos aún de los 3.7V alcanzables con las de ion-litio (es decir, no producen la energía suficiente). Sin embargo, por la seguridad, velocidad de carga y, sobre todo, durabilidad que ofrecerían este tipo de baterías, lo convierten en un interesante progreso.