Interesante artículo sobre levitación, y la posibilidad de realizarlo en pequeña  escala, que me encuentro en Time, y que aquí traduzco.

El original, es publicado por Jeffrey Kluger, el día de ayer, en Time. (link al artículo original)

Aprendiendo más sobre levitación

levitation_0107

Los físicos parecen tener siempre ánimos de jugar. Justo cuando esta, la más técnica de las ciencas, empieza a parecer imposiblemente arcana, hace una payasada como la del año pasado, con el anuncio que físicos de la Universidad de California, Berkeley, habían desarrollado un pequeño modelo funciona de una capa invisible. Esta semana, han anunciado otra maravilla: levitación. De verdad.

La habilidad para levitar objetos no es algo nuevo en la física. Basta con bajarle la temperatura a ciertos metales y cerámicos (-459º Fahrenheit es un buen número para empezar), y llevarán la carga electromagnética de una manera más eficiente, y por mayores periodos de tiempo. Cuando los metales están magnetizados, se vuelven tan poderosos que su habilidad para repelerse entre sí puede, de hecho, levantar pesados objetos del suelo. Ese es el elegante principio detrás de algunos tipos de trenes levitados (maglev)

Pero maglev (levitación magnética) necesita de un montón de hardware y una tonelada de poder, y es inútil para pequeños y simples trabajos de ingeniería. El nuevo descubrimiento – hecho por un equipo conjunto de investigadores de Instituto Nacional de Salud (NIH) y la Universidad de Harvard, y publicado en Nature –nos da una alternativa.

Todo en el universo – metales, gases, perros, donuts – está hecho de materiales con cargas positivas y negativas. Cargas opuestas se atraen entre sí; las idénticas, se repelen. Lo que no nos permite de utilizar cualquier cosa con cargas opuestas, es que todas estas fuerzas deben estar alineadas correctamente antes de poderlas ver funcionar. “Los materiales están en movimiento, pero el baile de las cargas hace que se duerman”, dice el físico de NIH Adrian Parsegian, uno de los autores. “Cuando eso sucede, obtienes fuerzas atractivas”.

levitation01

Lo que complica más la cosa es que no todo tipo de atracción es igual. Algunos materiales son atraídos de manera más potente entre sí que otros – particularmente en la escala nano (o mil millones de metros). Y esa diferencia puede ser explotada. En el experimento, el equipo puso una esfera de oro microscópica en una superficie de vidrio. El oro y el vidrio se llevan lo suficientemente bien y bajo las circunstancias adecuadas, se atraerán entre sí. Pero lo que le gusta más a ambos, es un líquido llamado bromobencina. Cuando los investigadores introdujeron un poco de bromobencina a los otros dos materiales, ambos empezar a atraer tanta bromobencina que la bola de oro empezó a elevarse por encima del vidrio. De hecho, levitaba en un delgado film de bromobencina.

Ok, no es Houdini. Ni siquiera es visible al ojo común. Aún así, el fenómeno no es tan exótico como suena. Cada vez que esquiamos sobre hielo, uno experimenta algo similar, ya que las propiedades compartidas del esquí contra el hielo genera un delgado film de agua de una dureza particular en el que uno, de alguna forma, levita.

Los “nanoingenieros” están trabajando para desarrollar aparatos médicos, baterías, interruptores eléctricos y otros, hechos de partes microscópicas que trabajan flotando encima de otro en delgados films de otros materiales. Esto aumenta la eficiencia y reduce la fricción.

Todo esto es importante, aunque al igual que la capa invisible del año pasado, no mostrará aplicaciones mágicas a la vida real – y no lo hará dentro de mucho, mucho tiempo. “Si están buscando un viaje gratuito para sus cuerpos en levitación cuántica, no lo van a obtener con esto”, dijo Parsegia.