El caso de San Bernardino podría afectarnos a todos.

 

Esta semana hemos sido testigos de uno de los casos de mayor importancia en el mundo tecnológico, que podría tener grandes repercurcusiones en cómo los smartphones protegen nuestra privacidad hasta el día de hoy.

Qué sucedió?

El día martes, una orden federal obligaba a Apple a asistir al F.B.I en desbloquear un iPhone, utilizado por uno de los atacantes involucrados en el asesinato de 14 personas en San Bernardino, en California; hecho que se llevó a cabo en Diciembre.

Debido a la cantidad de datos personales que tenemos en un smartphone, desde iOS 8 en adelante, Apple cifra toda la información en nuestro teléfono, haciendo que esta sea inaccesible a cualquiera que no cuenta con la contraseña (Tip: utilicen contraseñas difíciles de adivinar). Así es, ni Apple mismo puede acceder a la información que está detrás de este smartphone. 

Apple, sin embargo, ha cumplido con la orden federal, dando toda la información que cuenta en sus servidores (como cuentas de iCloud y otros datos), tal y como está obligado por ley. Y también ha entregado la información en casos anteriores, cuando dichas protecciones (pre iOS 8) no estaban en juego. Pero desde iOS 8 en adelante, el cifrado de nuestra información por defecto ha hecho que todos los iPhones que cuenten con este sistema operativo, sean, hasta la fecha, impenetrables, incluso por entidades gubernamentaes.

Y el FBI quiere deshacerse de  esta protección.

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Qué pide el Gobierno y por qué es un grave problema?

El Gobierno está solicitando, explícitamente, que Apple construya una versión “especial” de iOS, que le permita al FBI “saltearse” la protección del iPhone, dándole acceso al gobierno a toda la información del teléfono.

En pocas palabras, el gobierno de Estados Unidos quiere que Apple construya una herramienta que le permita al FBI “crackear” y tener libre acceso al teléfono.

El problema de esto, es que sentaría un terrible precedente, a nivel global. Puede que el FBI esté actuando con las mejores intenciones, pero violar de esta manera la privacidad de un usuario – sin importar quién sea este – le daría la potestar a esta y otras entidades a nivel global, de solicitar a Apple y cualquier otra compañía tecnológica a hacer lo mismo.

Qué sucedería, por ejemplo, si se filtrase dicha versión y estuviera disponible para gobiernos autoritarios? Qué sucedería si, de acatar Apple la orden federal, China solicite hacer lo mismo, no sólo con iPhones, sino citando dicho caso para obligar a Google a hacer lo mismo, a dejar un “back door” o puerta trasera abierta para que gobiernos inescrupulosos puedan husmear todo lo que tenemos en nuestros smartphones?

 

Apple se ha negado.

Es por eso que el caso es tan importante. Y Apple, a través de su CEO Tim Cook, se ha negado a acatar dicha petición.  Y, sin embargo, quizás por miedo a perder jugosos contratos con el gobierno, varias empresas no han respondido aún, o lo han hecho de manera “casual”.

Tal es el caso de Google, que debería haberse mostrado firme al respecto pero no lo ha hecho. Lo único que tenemos, es una serie de “tweets” al respecto por Sundar Pichai que felicita la postura de Tim Cook, pero que no se compromete en absoluto.

Teniendo en cuenta que Google es dueño de la plataforma móvil más popular del mundo, resulta sumamente preocupante que haya tomado una postura tan ambigua al respecto, sin una pronunciación oficial. De caer Apple, esto sentaría un terrible precedente también para Android, pues le permitiría al gobierno estadounidense – y potencialmente, a cualquier gobierno – de solicitar información privada de sus usuarios; de solicitarle a Google acceso a los datos personales de cualquier usuario en el mundo.

Pero al menos Sundar Pichai ha tenido una respuesta al respecto. Microsoft? De Microsoft no hemos oido nada al respecto.

Facebook, por otro lado, ha tenido una respuesta mucho más coherente. Teniendo en cuenta la cantidad de información personal con la que cuenta Facebook – quizás la más rica fuente de información individual – resulta tranquilizante saber que Facebook sí está interesado en salvaguardar esta información. En una nota a la prensa:

“Condenamos el terrorismo y tenemos una solidaridad total con las víctimas del terror. Aquiellos que busquen alabar, promover o planear actos de terrorismo no tienen lugar en nuestros servicios. También apreciamos el trabajo difícil y esencial de las fuerzas de la ley para mantener a las personas a salvo. Cuando recibimos solicitudes lícitas de estas autoridades, acatamos. Sin embargo, continuaremos luchando agresivamente contra los requisitos de que las compañías debiliten la seguridad de sus sistemas. Estas demandas crearían un precedente escalofriante y obstruirían los esfuerzos de asegurar sus productos”.

 

Twitter también se ha manifestado a través de Jack Dorsey (CEO), a través de, por supuesto, un Tweet.

 

 

Está claro que no se trata sólo de darle acceso al FBI “solo esta vez”, cuando claramente se trata de un criminal. Sino que se trata de sentar un terrible precedente, donde cualquier entidad gubernamental podría exigirle a cualquier compañía de software o hardware que debilite sus barreras de seguridad, por “X” motivos. Y por ello, es que el caso resulta tan importante.

 

Apple apelará esta decisión federal en los próximos días.