Android Wear – el sistema operativo de relojes inteligentes de Google – ha estado abandonado durante un tiempo. El rollout o lanzamiento de Android Wear 2.0 fue bastante decepcionante, por lo poco que el sistema operativo hizo en avanzar / mejorar la plataforma.

En contraste, Samsung ha hecho grandes cosas con Tizen, dándonos apps súper completas – la de Spotify, por ejemplo, puede funcionar sin el teléfono, descargando nuestros playlists y permitiéndonos navegar por todo el catálogo desde el reloj, sin necesidad de un smartphone – y una experiencia más independiente. Apple, también ha avanzado considerablemente, convirtiéndose en el smartwatch más popular del mercado y mejorando considerablemente dos aspectos: el tema de salud y medición de ello, y notificaciones. Android Wear, lamentablemente, parece estancado en el limbo, con una terrible app de Salud (Google Health palidece en comparación a Samsung Health o Apple Health), y sin un verdadero interés por parte de la plataforma. De hecho, Android Wear, a pesar de estar disponible para múltiples fabricantes, está ahora en 3er puesto, pues ha sido desplazado por Tizen, la plataforma de Samsung, con Apple ocupando el primer puesto con un dominante 57% del mercado .

Pero Google no se ha dado por vencido en este ámbito y hoy ha anunciado que rebrandeará Android Wear como Wear OS by Google. Quizás como un intento de diferenciarlo como plataforma de Android – dándole su propia identidad – o simplemente alejándose del nombre de Andorid Wear que hoy en día sólo nos produce indiferencia, Google tuvo esto que decir:

“Estamos anunciando un nuevo nombre que refleja mejor nuestra tecnología, visión y lo más importante de todo – las personas que usan nuestros relojes. Ahora somos Wear OS por Google, un sistema operativo de wearables para todos”

Esperemos que este re-branding se convierta en un intento de Google de revivir su plataforma de relojes. Quizás tengamos más detalles en BaselWorld, el siguiente gran evento de relojes y joyas que se lleva a cabo en Suiza.

via techcrunch