A pesar de los numerosos intentos de Google por tratar de arreglar el problema de fragmentación de Android – donde los dispositivos que utilizan Android tengan una manera viable de actualizarse – este sigue empeorando año a año. Hoy Google ha revelado las estadísticas de la distribución de Android actualizada a Febrero del 2017, y las cosas siguen igual de mal en temas de actualizaciones: sólo el 1.2% de usuarios están en la versión actual del sistema operativo. El resto sigue utilizando versiones anticuadas.

Lamentable panorama, sobre todo por las grandes mejoras que Nougat trajo en rendimiento y multi-tasking, que muchos usuarios no verán por el embrollo que es actualizar Android. El gran problema reside en la falta de drivers estandarizados, como ocurre en la industria de la PC. A pesar de la enorme variedad de componentes en PCs, uno siempre ha sido capaz de actualizar a versiones recientes del sistema operativo (ya sea Windows, Linux o MacOS). En el mundo móvil? A pesar de que nuestro teléfono siga estando entre los más poderosos, la falta de drivers estandarizados, y sobre todo, la falta de interés de los fabricantes en mantener los teléfonos actualizados (en un afán de vendernos el nuevo modelo el siguiente año) han ocasionado un problema como el que vivimos en Android, donde muchas veces, nuestro teléfono queda abandonado a los pocos meses de haber sido lanzado.

En los últimos meses Google ha conseguido, al menos, separar los parches de seguridad de versiones de Android, por lo que algunos teléfonos – no todos – reciben parches mensuales que tapan agujeros de seguridad. Pero esto debería ser standard en todos los teléfonos con Android, no sólo hacer público los agujeros de seguridad y luego dejar que los fabricantes se encarguen de parcharlos.

Lamentablemente, a estas alturas, queda claro que el problema de falta de actualizaciones regulares es un mal que aquejará a Android por mucho tiempo (o para siempre, debido a la falta de voluntad de Google y los fabricantes de arreglarlo), así que mejor es simplemente hacernos la idea de que nuestro teléfono, si es que tenemos suerte, recibirá una gran actualización a los 12 meses, y nada más. Incluso dispositivos “Nexus”, que en el pasado eran fabricados entre Google y otra empresa (la cual variaba año tras año) sólo reciben soporte por 2 años. La competencia? Usualmente brinda soporte por 4 años, con actualizaciones que ocurren el mismo día, para todos los dispositivos. A veces, es necesario mantener el control sobre algunos mecanismos del sistema operativo.