Al menos, así lo plantean científicos que se reunieron en la Universidad de Oxford, para una conferencia sobre la extensión de la vida, y la mejora de ésta. Si bien previamente se creía que existía un límite interno en cada uno de los individuos en cuanto al tiempo de vida, al parecer, se podría probar que dicho límite no existe.

Varios científicos han presentado teorías al respecto. Richard Miller, de la Escuela Médica de Michigan, afirmó que en experimentos llevados a cabo en ratas (las cuales son muy similares a los humanos, genéticamente hablando), mostraron que la vida podría ser extendida hasta un 40 por ciento, simplemente limitando el consumo de calorías. Si les parece exagerada dicha afirmación, escuchen a Aubrey de Grey, un gerontólogo biomédico de la universidad de Cambridge, quien afirma que la persona que llegará a los 1,000 años, ya ha nacido. Cómo llegar al año 3,000? A través de reparaciones periódicas al cuerpo usando terapia genética, y otras técnicas. Claro que no son 1,000 años naturales. Pero con dichas reparaciones, le permitiría al ser humano vivir unos 30–40 años más, y con el avance que se daría en la ciencia en ese espacio temporal, podría llegar al siguiente “mantenimiento”

Otros, sin embargo, nos son tan positivos. A pesar de ello, la mayoría sigue creyendo que no existe una regla escrita sobre la longevidad del ser humano, y que recién se está tocando la superficie sobre el tema.

Extender la vida es algo controversial, pues existen varios individuos, insatisfechos con esta “manipulación de la vida”, pero John Harris, profesor de Bioética en la Universidad de Manchester, dice que cualquier sociedad de acuerdo con salvar vidas humanas, tiene el deber de apoyar la medicina regenerativa.

Finalmente, lo que se busca no es sólo una vida mas larga, sino más saludable. Pero para llegar a entender realmente este tema, se cree que se necesitará una gran inversión.

vía yahoo news