Creando una familia de lectores: Cómo compartir el Hábito de Lectura con tus hijos

Este artículo lo leí hace una semana aproximadamente, y me gustó tanto, que no tardé en disparar un mail a Dustin Wax, el autor original de la nota, y pedirle los permisos necesarios para poder traducirlo y, pues, compartirlo con todos ustedes.

Y no sólo es útil para padres, como el título implica, sino son consejos y tips que podemos aplicar en sobrimos, o hey, incluso, en amigos contemporáneos reacios a la lectura.

Así que sin más, los dejo con la traducción completa del artículo original, que pueden en inglés, si gustan, en Lifehack.org:

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Por: Dustin Wax

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Con tantas distracciones disponibles para ellos – cable TV, DVDs, reproductores MP3, PlayStations, MySpace, y lo vasto del Internet – se está volviendo cada vez más dificil inculcar el hábito de la lectura a los niños. La idea de sentarse con un buen libro y perderse en él parece ser algo poco común en una cultura con entretenimiento tan instantáneo como la actual.

No es sólo la lectura lo que se está perdiendo. Es posible que, juntando todas las páginas de la web, publicidad, storyboards de juegos y otros pedazos de texto que nos rodean, los niños están leyendo tanto o más de lo que hicieron en la era pre-digital. Pero con la lectura, no son sólo los números estadísticos los que cuentan: es la calidad de la experiencia lo que se está perdiendo. Leer libros enseña (y mejora) la capacidad de comprensión y el vocabulario, pero también nos enseña el placer de una anticipación que crece lentamente, la importancia de reflexionar para sacar nuevos significados y conexiones, la proyección de uno mismo en mundos imaginados de nuestra propia creación.

Asi que cómo incentivamos a los niños nuevamente en la lectura? Como todos los padres saben, los niños usualmente no son fácilmente convencidos por el argumento de : “Prueba esto, es bueno para ti”. Aunque ninguno de los niños de mi familia lee tanto como lo hago yo, he tenido un poco más que un pequeño éxito en incentivarles la lectura – y, quizás más importante, que les guste leer. Aquí unas cuantas ideas a las que he llegado:

  • Llevarlos a la biblioteca. Voy a la biblioteca cada Sábado en la mañana, a veces sólo con un niño, otras con toda la familia. Realmente hacemos una experiencia del asunto, y paso al menos un poco de tiempo con cada uno revisando libros y comentando sobre diferentes asuntos. Ayuda también hablar con el/la bibliotetecario/a, especialmente si la biblioteca tiene uno dedicado a los libros de niños, para saber que recursos especiales tienen y lo que recomiendan para niños. Conozcan la sección de niños, también. Nuestra librería tiene una sección especificamente dedicada a ganadores del premio Newberry, los cuales están garantizados a ser un éxito
  • Conseguirles su propio “carnet” de librería. Aún si el niño sólo va a la biblioteca con nosotros, sáquenles su propio carnet. Tener uno propio le da a los niños un sentido de pertenencia, un sentido de que estarán invirtiendo, por su cuenta, en sus propias elecciones de lectura. Es algo que es de ellos, una marca de participación. Nuestro hijo de 5 años, que no tiene su propio carnet (reglas de la biblioteca) pero obtuvo una por afiliarse al programa de lectura de verano, le dijo a todos los que vio, durante una semana, sobre su nueva tarjeta.
  • Pedir un compromiso. Vengo de una familia de vendedores, y una de las primeras reglas en ventas es hacer que el cliente se compromoeta. Así que traté de hacer lo mismo con mis hijos, y funciona bastante bien. Aquí lo que hago: al comienzo de la semana, les pregunto a cada uno de ellos: “Que vas a leer esta semana?”. Si están en el medio de algún libro, lo siguen leyendo, les hago una cuantas preguntas y seguimos adelante. Si no están leyendo nada de momento, les hago unas cuantas sugerencias y los dejo elegir algo. La idea es que, una vez que se han comprometido a algo, se vuelve suyo; no me decepcionan si no siguen leuendo, están decepcionandose a ellos mismos. Y como nadie quiere hacer eso, se exigirán a sí mismos. Así, leer se vuelve algo que hacen por ellos, no por mí. Excelente!
  •  Leer con ellos. Pon un ejemplo a tus hijos. Preguntarle a la bibliotecaria si tienen “packs familiares” (usualmente son varias copias de un mismo libro, además de una guía de lectura), o si es posible sacar multiples copias del mismo libro. Que cada miembro de la familia, o al menos un par, lea el mismo libro al mismo tiempo. De esta manera, pueden comentar al respecto, hacer preguntas, y generlamente ayudar al niño a sacarle el máximo provecho a lo que leen. Si ustedes están preocupados porque están leyendo “cosas para niños”, pues no lo estén: quizás algunos de los mejores libros que se producen hoy está en la sección para “jovenes adultos”. Hay cosas increíbles en fantasía y ciencia ficción, como también en horror, misterio e historias de drama familiar. Buscar, nuevamente, a los ganadores del Newberry, como “The Giver” de Lois Lowry. No tengan miedo de hacer preguntas difíciles sobre estos libros – la mayoría de libros para jóvenes lectores pueden ser analizados a fondo
  • Conocer los premios. A diferencia de los Oscar y los Grammies, los premios para libros de niños son generalmente una marca de excelencia, no solo de popularidad o reconocimiento de la marca. Newberry y Caldecott son premios que se dan por una asociación profesional, la Asociación por Servicio Bibliotecario para Niños, por una contribución importante a la literatura: Newberry es para novelas, Caldecott para libros con imágenes. Otros premios, incluyen el Boston Globe – Horn Book, dado por ficción, no-ficción, poesía, e ilustración; el National Book Award for Young People’s Literature; y la medalla Hans Christian Andersen, dado al autor de cualquier país por un distinguido trabajo. Buscar por medallas u otras indicaciones y si no están familiarizados con algún tipo de premio, preguntarle a la bibliotecaria o buscarlo en Internet.
  • Apuntar alto. Generalmente traigo a casa libros para el “joven adulto” para mis hijos de 11 y 12 años, después de darles un vistazo para asegurarme que no haya nada que no puedan manejar. Los niños pueden manejar bastante, sin embargo, si les dejamos; muchas veces subestimamos sus habilidades y, o los aburrimos o los aclimatamos a la mediocridad. Hay que darles una oportunidad de esforzarse – la mayoría de niños, alcanzarán esa meta. Obviamente, esto no significa que vayamos a darles Paz y Guerra a nuestro hijo en primer año, pero libros por John Steinbeck, Jack London, J.D. Salinger, Kurt Vonnegut, y otros autores “grandes” pueden ser ciertamente compartidos con escolares. Y acostumbrarlos a lecturas exigentes fuera de clases puede prevenir que un profesor ordinario les infunda el miedo por los clásicos.
  • Discutir entre sí. Realizar preguntas sobre la lectura, ya sean durante la cena, en el carro, o en los laxos fines de semana. Realizar preguntas. Si han leído un libro que ustedes ya leyeron, pónganlos a prueba – gentilmente. Díganles cómo se sintieron cuando ustedes leyeron por primera vez ese libro. Pregúntenles a qué libros les recuerda, o qué opinan del personaje principal. Dejen que les cuenten toda la historia, “o espera, me olvidé” y “no, eso fue después” incluídos. Hagan que hablen de lo que han leído, para que lo hagan suyo.
  • Pedir a los niños “mayores” que le lean a los menores. Leer en voz alta es una habilidad importante, pero también una oportunidad para unir a hermoanos, y conseguir que los niños mayores tengan el hábito de explicar en lenguaje simple y claro lo que leen. Y, por supuesto, ayudará a instalar ese amor por la lectura en los niños más pequeños. Aparte de estas lineas, pueden considerar poner audiobooks en el carro, o alrededor de la casa para que los más pequeños escuchen.
  • Limitar el tiempo frente a la TV. Esto es difícil. Extremadamente dificil. Siempre que sea posible, debemos limitar el tiempo que juegan videojuegos, navegan por la web o miran TV – pero no porque deberían estar leyendo, sino porque deberían estar haciendo cualquier otra cosa. Quizás lean, quizás no, pero al menos, tendrán una oportunidad.
  • No comparar la lectura con otras actividades. Pongan a competir la lectura con otras actividades como videojuegos, y obviamente perderá Leer un libro no es un substituto para la TV, el XBox, o Facebook; es su propio asunto, con sus propias recompensas. Debemos incentivar un saludable balance de actividades, en donde se incluya tiempo para la lectura.
  • No apurarlos. Los niños leen a su propio ritmo. Lo que me toma una hora y 45 minutos para leer, puede que le tome a mi hija una semana. Está bien. Leer no es una carrera para saber quien puede avanzar más páginas por minuto, o más libros en un mes. Si demoran mucho, hay que poner objetivos razonables (termina este capítulo, lee 10 páginas más) o averiguen por qué se han atracado; de lo contrario, déjenlos poner su propio ritmo.

Recuerden que la lectura debería ser algo divertido, no otra tarea por superar. Es algo que tú y tus hijos pueden compartir, no algo que deben hacer por tí. Dicho esto, es necesario ser firmes. A veces es necesario poner algo de presión, pero sólo cuando están seguros de que funcionará. Cuando mi compañera le preguntó a su hijo que leyera un libro que a ella le había encantado, el hizo su berrinche; le dijimos que tenía que leer los tres primeros capitulos “o si no!”. No creo que estuvo mal empujarlo a hacerlo, pero sólo porque sabíamos que le gustaría una vez que empezara; un par de dias después, empezó a decirnos emocionado sobre una u otra escena, y al final amó al libro. Si hubiese estado desinteresado después del capítulo 3, sin embargo, le hubiesemos permitido abandonar el libro.

Vale también decir que, si nosotros no leemos, nuestros hijos tampoco lo harán. No es un “haz como digo, no como hago”. Pero tampoco significa que si nosotros leemos, ellos lo harán; es sólo el primer pre-requisito. Prueben unos cuantos tips de arriba y vean como funciona. O compartan algunos tips con nosotros en los comentarios.

 


Buen artículo, verdad? Sobre todo porque ahora, con la falta de más libros sobre Harry Potter, el hábito de la lectura está en peligro nuevamente (al menos ese crédito tenemos que darle a Rowling).

Para más consejos y tips sobre el cuidado de nuestros hijos, visita Guia Peques

Yo si me considero un aficionado a la lectura, y devoro varios libros al año, pero es cierto que, ya desde mi generación, este hábito ha ido en lenta decadencia, así que como siempre, si tienen tips que compartir, o incluso experiencias de cómo ustedes empezaron a leer, serán totalmente bienvenidas.

En mi caso, la lectura siempre fue para mi un entretenimiento, y ésta empezó con “Condorito”, ese famoso personaje chileno de tiras cómicas. Poco a poco, mi amor por estos textos se fue extendiendo a libros y si bien no recuerdo exactamente cual fue el primero que leí, lo que sí recuerdo claramente fue el éxtasis total de descubrir cómo simples palabras podían hacer volar nuestra imaginación hacia mundos creados por nosotros mismos (ok, esa distinción dudo que la haya hecho desde tan pequeño, pero supongo que la idea debe haberse estado cocinando desde entonces en algún lugar). Pero era esa libertad de poder “pintar”, como se nos diera la gana, a personajes y escenarios lo que hizo que me enamorara de la lectura.

Y ustedes? Recuerdan algo de su primer libro, o cómo le agarraron el gusto a todo el asunto?

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  • http://checheweb.blogspot.com Joselo

    Increíble artículo Arturo, gracias por traducirlo para nosotros.Yo si recuerdo el primer libro que leí: “20 mil leguas de viaje submarino”. Seguir las aventuras del capitan Nemo y el Dr. Aronnax a bordo del Nautilus me dio tantas emociones como solo un libro te las puede dar.

    A leer muchach@s, desterremoz la estupidez y la ignorancia de nuestras mentes.

  • http://www.arturogoga.com arturogoga

    @Joselo
    Me gustó bastante este artículo de Dustin, y traté de conseguir los permisos necesarios para la traducción lo más rápido que pude porque me pareció un tema crítico. Como bien lo dice en el artículo, probablemente ahora estemos leyendo mucho más de lo que hace unos años, pero el contenido, como páginas como esta, si bien informativas, carecen de la capacidad de evocar y de incentivar la imaginación, algo fundamental en el desarrollo.

    Yo la verdad sigo cavilando el asunto de cual fue el primer libro que leí… se escapa de mi memoria aún, pero tengo claros los recuerdos de que uno de los primeros, eso si, fue Tom Sawyer, y simplemente me fascinó.

    Muchas gracias por el comentario :)

  • http://www.ulove-tech.com uLoVe-TeCh.com

    Lo mejor es no obligar a la persona para que lea, porque de lo contrario odiará la lectura!! :S

  • http://www.guiapeques.com Rossana

    Muy interesante el artículo, el incentivar la lectura, es un tema que nos debe preocupar a todos, pues la mayoría de personas ven a la lectura, como una actividad poco productiva, ya que “les quita tiempo”, siendo todo lo contrario, pues, a través de la lectura podemos ampliar nuestros conocimientos. Recuerda que la lectura es un placer que se contagia, se aprende y se llega a apreciar. :)

  • Xavier – Venezuela

    Amigo, reviso tu blog periodicamente, y este articulo es muy valioso. Igual que tu, yo comenze a leer con Condorito, tendria unos 4 años, porque mi padre me enseño a leer a esa edad. La lectura estimula muchos aspectos del ser humano, el lector se preocupa por aprender mas, siempre tiene una pregunta y ganas de conocer la respuesta. Aqui en mi pais, la educacion inicial ha entrado en decadencia desde hace unos 10 años, y lamento muchisimo eso, porque los niños que estan recibiendo esa pseudo-educacion, seran los que tomaran decisiones por todos nosotros en el futuro. Hasta luego!

  • luis f camues

    me gusto lo de ” que la pagina no muerde” el articulo es muy bueno voy a darme unos meses con estos consejos , voy aplicarlos a mi niño de 8 años y ya les volvere a escribir realizando algunas coclusiones de lo aprendido . mil gracias . de Colombia un abrazo fraterno!